Desde el Grupo de Refrigeración Evaporativa de AEFYT (Asociación Española del Frío y sus Tecnologías) siempre se ha insistido en el mantenimiento como el elemento clave para garantizar la seguridad socio sanitaria de torres y condensadores evaporativos, así como de todos aquellos equipos susceptibles de alojar la bacteria de la legionela. Los avances técnicos registrados por las instalaciones de refrigeración evaporativa a lo largo de los últimos años favorecen las tareas de mantenimiento garantizando su correcto funcionamiento, pero ¿en qué han cambiado estos equipos y cómo contribuyen estas innovaciones a garantizar la seguridad?

Las torres de refrigeración y los condensadores evaporativos solo pueden originar un brote de legionela si no se mantienen de forma adecuada y a día de hoy son muchos los factores que permiten garantizar este mantenimiento. Además, en la actualidad, el nivel de inspección de estas instalaciones por parte de las autoridades sanitarias alcanza su completa totalidad, muy por encima de otras instalaciones de riesgo, por lo que su cumplimento de la normativa queda garantizado. El siguiente paso, como siempre se ha incidido desde el Grupo de Refrigeración Evaporativa de AEFYT, pasa por vigilar el resto de instalaciones de riesgo – nebulizadores, fuentes, spas, instalaciones de agua caliente sanitaria- y realizar un exhaustivo control de la red de suministro de agua.

En este punto cabe recordar que, durante los dos últimos años, no se han registrado brotes asociados a torres de refrigeración y equipos de condensación evaporativa. En este sentido, las investigaciones de carácter ambiental y epidemiológico, así como las inspecciones efectuadas en las instalaciones de riesgo realizadas en torno a los brotes detectados, no han encontrado vinculación entre los focos y este tipo de equipos.

Esta circunstancia se debe, en buena parte, al esfuerzo realizado por fabricantes, instaladores y titulares de equipos de enfriamiento evaporativo por favorecer la seguridad de los mismos.

Innovación tecnológica: favoreciendo las tareas de mantenimiento

Entre los avances técnicos que, durante los últimos años, se han incorporado a los equipos de enfriamiento evaporativo, destacan los que simplifican las labores de mantenimiento de estas instalaciones:

  • Sistemas de purga automatizados: evitan altas concentraciones de sal, circunstancia que influye de manera positiva tanto en la seguridad socio-sanitaria, como en el mantenimiento ya que facilita el trabajo de los técnicos.
  • Asimismo, las torres pueden incorporar sistemas de control bacteriológico y de tratamiento de agua en continuo que las mantienen en óptimas condiciones.
  • Materiales: su evolución se ha centrado en los rellenos de alta eficacia que se han transformado gracias a la utilización de materiales resistentes, en especial polipropileno y poliéster, que ofrecen gran resistencia y permiten limpiezas exhaustivas.
  • Los separadores de gotas de alta eficiencia han experimentado una evolución similar en cuanto a composición y eficacia a la hora de reducir la salida por arrastre de gotas de agua al exterior de la torre reduciendo la formación de aerosoles.
  • Accesibilidad: la correcta accesibilidad garantiza que la limpieza de la torre se realiza correctamente. En este sentido, los equipos actuales presentan una accesibilidad extrema a través de amplias puertas que facilitan la entrada a los equipos técnicos.
  • Los sistemas para facilitar el drenaje, la limpieza y la toma de muestras se traducen en bandejas inclinadas, plataformas y escaleras que además cumplen las normas más exigentes en materia de seguridad laboral.
  • El diseño de las ventanas evita el paso de luz o agua que lleve suciedad. Impedir el paso de la luz es especialmente importante para evitar que los rayos ultravioletas provoquen las condiciones necesarias para el desarrollo microbiológico en el interior de la torre. Este es, precisamente, uno de los grandes avances experimentados en los últimos tiempos: el sellado de las ventanas garantiza la seguridad y el funcionamiento del equipo.

Noviembre-diciembre 2018