Una innovadora tecnología para reducir la gravedad de las lesiones relacionadas con los accidentes de tráfico ha desarrollado el proveedor de componentes ZF. Se trata de una nueva gama de bolsas de aire integradas en la cabina de los automóviles, que se despliega hacia el exterior.

El dispositivo fue ideado para las zonas laterales de los vehículos, para desplegarse en caso de impacto. De esa manera, transforma el costado del carro en una especie de zona de deformación que, al absorber energía, mantiene seguros a los ocupantes de ambas máquinas.

La compañía alemana afirmó que las pruebas preliminares indicaron que la bolsa de aire lateral reduce la gravedad de las lesiones en hasta un 40 por ciento. De paso, aminora los daños estructurales que sufren los carros.

A grandes rasgos, los airbags costales externos funcionan casi como cualquier mecanismo interno de su tipo presente en los autos de último modelo. Sin embargo, ZF explica que pueden llegar a ser dos o tres veces más grandes que el mayor airbag de cortina y, por lo tanto, deben ser activados por varios infladores.

Las nuevas bolsas están fabricadas con el mismo tipo de material que los airbags que ya conocemos y cuentan con un sistema de inflado similar. En otras palabras, gran parte de su tecnología para ya existe. Ahora, el gran desafío es conseguir 100 por ciento de fiabilidad, pues nadie quisiera que se activaran por estacionarse demasiado cerca de un carro de supermercado.

Ahí es donde entra en juego la mancomunión del hardware con el software. El proveedor europeo instaló radares, sensores infrarrojos y cámaras para detectar con precisión una colisión inminente, de modo tal que la bolsa se despliegue en 100 milisegundos y así asegurar que esté completamente inflada antes del impacto.

“El sistema requiere la capacidad de predecir tanto la dirección del impacto como la ubicación. Y debe hacerlo de manera oportuna, ya que incluso un pequeño movimiento de vehículo en los últimos 500 milisegundos antes del choque podría hacer una diferencia significativa “, explicó el gerente senior de estrategia de ingeniería de ZF, Swen Schaub.

La firma comenzará a probar su última creación en 2019. “ZF planea una demostración en vivo con esta bolsa de aire lateral externa, el conjunto de sensores necesarios y los algoritmos inteligentes para tener un sistema confiable “, dijo por correo electrónico a Digital Trends un portavoz de la compañía con sede en Friedrichshafen.

El dispositivo está en desarrollo, pero aún no entra a producción. De momento, las compañías automotrices pueden comprar una licencia para usar la tecnología, pero tendrían que ingeniárselas para encontrar una manera de integrar la bolsa de aire y todo el hardware en un automóvil existente.

LA SEGURIDAD DEL FUTURO

Para ZF, las tecnologías de seguridad activa y pasiva deben tener una conexión cada vez más sólida y la seguridad de los ocupantes también debe adaptarse a los nuevos tiempos. En ese sentido, un vehículo altamente automatizado debería de permitir al conductor relajarse o trabajar.

“En el futuro, será posible reclinar el asiento o girarlo hacia otras direcciones. Los sistemas de retención, como los cinturones de seguridad y las bolsas de aire, deben diseñarse para ayudar a proteger a los ocupantes en estos asientos flexibles y se integrarán cada vez más en la butaca”, planteó la firma.

Con el objetivo de cumplir ese propósito es que también ha ideado airbags adaptativas de “doble contorno”, diseñadas para adaptarse a la posición del ocupante y a los nuevos grados de libertad dentro de la cabina que supondrá la movilidad del futuro.

Algo parecido ocurre con la bolsa lateral del costado más apartado de los ocupantes del automóvil. “Para ayudar a reducir el riesgo de colisión entre los ocupantes del asiento delantero o con los componentes estructurales interiores durante casos como el impacto lateral lejano, el desarrollo de un airbag lateral lejano está muy avanzado”, indicó la empresa.

Según explicó, el dispositivo se despliega en el centro del vehículo y está diseñado para ayudar a cumplir con las pruebas reglamentarias Euro NCAP programadas para 2020. “En el futuro, la bolsa de aire del lado lejano puede ser necesaria para recibir una clasificación de seguridad de cinco estrellas contra choques”, profetizó el director de desarrollo de la División de Sistemas de Seguridad Pasiva de ZF, Norbert Kagerer.

La empresa alemana también se encuentra trabajando en airbags de rodilla 30 por ciento más ligeros, de modo que el vehículo consuma menos combustible y reduzca sus niveles de emisiones, así como volantes planos, abiertos, plegables y aún más conectados con las pantallas interiores, asumiendo que los vehículos se conducirán prácticamente solos.

Noviembre-diciembre 2018