Por Antonio Cambronero Ibáñez

Nada nuevo decimos al confirmar que las cámaras inundan nuestra vida diaria, en el trabajo, en el ocio, en nuestras casas, comercios, etc. Si bien podemos decir que nuestra intimidad cada vez es menos íntima porque por donde vayamos dejamos algún tipo de rastro tecnológico y en lo que a imágenes se refiere igualmente, es muy difícil escabullirse de los miles de dispositivos que graban nuestras vidas. En favor de este continuo “gran hermano” que vivimos tenemos que decir que gracias a la videovigilancia son muchos los problemas que se solucionan, desde el vandalismo de las zonas públicas, crímenes, robos y un largo etc.…

Soluciones en el ámbito de lo público

La videovigilancia de espacios públicos puede pensarse que es un afán de las autoridades de controlar al ciudadano.

Pero nada más lejos de la realidad:

  • Los peligros de sufrir robos o asaltos se han convertido en algo muy concreto para todos los usuarios y somos los contribuyentes quienes pagamos los desperfectos ocasionados en edificios públicos y su subsanación. La videovigilancia del entorno público aporta una mayor seguridad, sea en aparcamientos, zonas de tránsito público, actos culturales o eventos.
  • También a la hora de proteger edificios muy frecuentados como hospitales, escuelas, universidades o Iglesias. En estos espacios públicos, la videovigilancia ha demostrado ser una excelente solución de seguridad.

Actos

En los grandes eventos públicos es importante mantener la situación siempre bajo control, para poder coordinar de forma efectiva las medidas a tomar ante situaciones peligrosas.

Además de los actos violentos, robos o asaltos, permiten también vigilar el trascurso regular del acto mismo. Por ejemplo, ¿está el guardarropa a rebosar? ¿Hay un tapón en la zona de entrada, aglomeraciones delante del escenario o empujones y peleas en la barra?

Exposiciones y museos

Cada vez es más frecuente que museos, inauguraciones y salas de exposiciones se conviertan en lugares donde los ladrones de arte cometen delitos.

Si notan que las cámaras les están grabando, los ladrones y vándalos en potencia, e incluso los visitantes demasiado atrevidos, se sienten obligados a comportarse debidamente.

Centros sanitarios

Los edificios del sector sanitario pueden utilizar las cámaras de videovigilancia para diferentes campos de aplicación. La seguridad del personal sanitario, enfermos y visitas, de ahí que sea unainstalación básica en materia de seguridad de estas instalaciones.

Educación

Cada vez son más las escuelas y edificios educativos que están en el punto de mira de ladrones, vándalos, allanadores y, lo que es mucho más terrible, homicidas armados. Es importante que estén equipados con sistemas de videovigilancia que protejan tanto a los niños como a los profesores para actuar anticipadamente.

Iglesias y monumentos

Las iglesias, capillas y los edificios históricos suelen ser el objetivo de ladrones interesados en el arte y la cultura, pero también son víctimas de desperfectos sin sentido. Las iglesias suelen estar abiertas durante el día, pero como casi no hay nadie, sus valiosos objetos artísticos están sin vigilancia a merced de cualquiera. Una videovigilancia puede acabar con esta penosa situación que prevenga este tipo de hechos.

Seguridad vial y transportes de cercanías

Una videovigilancia ofrece protección precisamente en los aparcamientos subterráneos y cubiertos con poca visibilidad donde muchas personas se sienten poco seguras. Además, los golpes en coches o las huidas en caso de accidentes y siniestros pueden explicarse rápidamente con las pruebas aportadas por las cámaras de vigilancia.

Por otro lado, la instalación de cámaras en los medios de transporte como cercanías, metros o autobuses previenen los altercados, el vandalismo y en su caso la localización de los autores.

Mayo-junio 2018