1399786Los indicadores de inseguridad alcanzaron un pico histórico durante el año 2016: cada día se abrieron en promedio 291.5 averiguaciones previas o carpetas de investigación por delitos del fuero común reportados ante la Fiscalía del Estado. Robos, fraudes y homicidios crecieron en cantidad respecto a los registrados en 2015.

Ante esos indicadores, la estrategia del Estado es cubrir la ciudad con equipos de videovigilancia. Para eso erogará 895 millones de pesos, con los que instalarán dos mil 450 equipos “inteligentes” en los ocho municipios metropolitanos: Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco, El Salto, Zapotlanejo, Ixtlahuacán y Juanacatlán.

Los equipos estarán funcionando y enlazados a principios del próximo año. Hoy, la instalación registra más de 350 bases y 100 postes colocados de forma estratégica. Cada uno contará con un “botón de pánico” para que los ciudadanos alerten de inmediato a las autoridades en caso de que se registre cualquier tipo de emergencia: desde un delito hasta las urgencias médicas y las fugas de agua del SIAPA.

La empresa CIS International Limited será la encargada de la Plataforma Integral e Inteligente para la Administración y Operación de Seguridad Pública, que es el conocido Escudo Urbano C5 de la Fiscalía, que entre sus bondades contará con equipos adaptados con identificador de rostros, también lectores de placas, así como sensores de disparo de armas, que alertarán de inmediato a los monitores del Centro de Comunicaciones.

“En la Ciudad de México el promedio de respuesta es de cuatro minutos. La idea es que nosotros también lleguemos a ese esquema”, dice Javier Valderrama Bautista, coordinador de Proyectos Especiales en la Fiscalía. “Tenemos un avance relevante porque se ha hecho todo el trabajo técnico y administrativo para efectos de que, junto con las comisarías, definamos los puntos estratégicos donde se va a hacer el sembrado de las cámaras”.

La videovigilancia no es una estrategia nueva. Durante el sexenio de Emilio González Márquez, y hasta agosto de 2015, el Gobierno del Estado erogó 470 millones de pesos para instalar 823 equipos que beneficiaron a ocho municipios de la Entidad. 18 de éstos son irreparables, ya sea porque el clima los afectó o por vandalismo.

Por eso es que los nuevos equipos tendrán garantía. “Toda la tecnología está diseñada para aguantar y estar a la intemperie, aunque obviamente se requiere de un mantenimiento constante”. La meta, explica el encargado del Escudo Urbano, es que para inicios de 2018 los casi dos mil 500 ojos electrónicos estén funcionando con el fin de que los indicadores de inseguridad decrezcan.

Además, el equipo de telecomunicaciones que recibe todas las llamadas de emergencia (911) crecerá y será readaptado para operar con el equipo nuevo y mayor personal. Todo está dentro de la bolsa de 895 millones de pesos.

Con sensores reaccionarán por la noche

Para detectar y atender delitos cometidos durante la noche, todos los equipos de videovigilancia, que ya comenzaron a instalarse, tendrán habilitados sensores infrarrojos. Además, quedarán ubicados prioritariamente junto al alumbrado público.

Ya las autoridades municipales han compartido a la Fiscalía los puntos de riesgo, o donde se registra la mayor cantidad de delitos. El mapa de Guadalajara, por ejemplo, está abarrotado de marcas en las ubicaciones exactas donde se instalarán los equipos. Se tendrá al menos mil 200 de éstos.

La capital de Jalisco tendrá la mayor cantidad de cámaras. Ese criterio se seguirá en los otros ocho municipios metropolitanos, explica Javier Valderrama Bautista, coordinador de Proyectos Especiales en la Fiscalía del Estado.

El Estado se ha anticipado ante un eventual “efecto cucaracha” que ocurra al reforzar la videovigilancia en Guadalajara. “Este proyecto está diseñado para ir creciendo en la medida de lo posible. La idea es que todo el Estado de Jalisco, todos sus municipios, tengan su centro de videocámaras”.

Los municipios se sumarán a la videovigilancia, aunque el Estado será el propietario de los equipos. Estarán adaptados con tecnología para detectar autos robados y sistemas de reconocimiento facial para detectar a delincuentes. Incluso podrán generarse “alarmas” en zonas específicas al centro de comunicaciones, como bancos o centros comerciales, para reportar si hay personas sospechosas.

Repuntan los homicidios

En 2016 se cometieron dos mil 312 homicidios en Jalisco, lo que significa un promedio de 6.3 diarios. Además, el 55% de ese total (mil 289 casos) fueron agresiones intencionales, según indicadores concedidos por la Fiscalía del Estado al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Esa cantidad ubica al Estado como el quinto nacional.

Las estadísticas recabadas por el Centro Nacional de Información, proporcionadas a su vez por las Procuradurías y Fiscalías de cada Entidad federativa, posicionan a Jalisco sólo por debajo de Guanajuato (el puntero nacional), el Estado de México, Guerrero y Michoacán.

En contraste, los puntos menos violentos en el indicador son Nayarit, Yucatán y Campeche. Los tres Estados suman 402 homicidios (dolosos y culposos): una sexta parte de los que hubo en este Estado.

El nombre de Jalisco figuró a escala internacional después del 15 de octubre del año pasado, cuando se confirmó que un grupo de empistolados ingresó a un restaurante ubicado en la zona turística de Puerto Vallarta y privó de la libertad a seis personas. Dos de los hijos de Joaquín Guzmán Loera, el “Chapo”, estaban entre el grupo.

Jalisco también ha figurado a nivel internacional por el rápido ascenso del Cartel Nueva Generación, que para 2015 ya era considerado por la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos como uno de los más grandes y con mayor presencia en el país.

Por otra parte, en 2016, las autoridades jaliscienses reportaron 17 casos de secuestro, una cifra que lo ubica en la décimo séptima posición del escalafón nacional, en tanto que el Estado de México fue el primero, con 273 casos. Tamaulipas tiene el segundo puesto, con 237, y Veracruz el tercero, con 142.

Pero Jalisco también fue el segundo lugar en extorsiones consumadas, al quedar 702 casos en el registro de la Fiscalía General y sólo por debajo de los 993 hechos reportados por el Estado de México. Tlaxcala fue la única Entidad en el país que no reportó un solo caso de extorsión el año pasado.

Año violento…

El año que recién terminó fue el más violento del sexenio. Según el Monitoreo de Indicadores del Desarrollo (Mide) de Jalisco, entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2016 se cometieron mil 152 homicidios dolosos, cifra que además está 137 casos menos que los que mil 289 asesinatos que la misma Fiscalía General del Estado reportó al Secretariado Ejecutivo de Seguridad.

De acuerdo con esa fuente, entre 2011 y 2016 en Jalisco han ocurrido un total de seis mil 578 homicidios dolosos, que se traducen en 91 casos en promedio por cada mes transcurrido. La tendencia, además, es alcista, pues en 2014 se registraron 904 hechos y en 2015 fueron mil 017.

Por lo que ve al inicio de año, el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses notifica 73 autopsias practicadas a personas que murieron por heridas de arma de fuego en el primer mes. Aunque al sumar otras variables (arma blanca, golpes y estrangulación) la cifra llega a 101 muertes violentas (ocho de las víctimas fueron mujeres).

Víctimas del delito

• Según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2016, que desarrolla el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), Jalisco registró 33 mil 800 víctimas por cada 100 mil habitantes durante el 2015.

• La media nacional fue de 28 mil 202. Jalisco se encuentra en tercer lugar en este indicador, sólo por debajo del Estado de México (45 mil 795) y la Ciudad de México (38 mil 475).

• Jalisco fue cuarto lugar en la tasa de delitos por cada 100 mil habitantes, con 49 mil 317 incidencias por cada 100 mil habitantes. El Estado de México, Guerrero y la Ciudad de México fueron las únicas Entidades que lo superaron.  

• La “cifra negra” o los delitos no denunciados o en los que no se inició averiguación previa, tuvo un porcentaje del 94.2%. También superó la media nacional, aunque los Estados donde el indicador fue más alto estuvieron Tamaulipas, Veracruz, Guerrero, Estado de México y Ciudad de México.

• En contraste, mientras 69.1% de los jaliscienses se sienten inseguros, la media nacional es de 72.4. Hay Estados como el Estado de México donde nueve de cada 10 habitantes mayores de 18 años tienen esa percepción de inseguridad.

TERMINÓ UN AÑO RÉCORD

Delitos del fuero común en Jalisco

Año Averiguaciones previas
2011 87,377
2012 89,689
2013 101,974
2014 91,577
2015 95,329
2016 106,708

Nota: Los delitos del fuero común son principalmente robos en todas sus modalidades, homicidios dolosos, secuestro, fraude y extorsión, entre otros.

MÉXICO

Más de 182 mil muertes en la “guerra” contra narco

Desde que el expresidente Felipe Calderón le declaró la “guerra” al narcotráfico, la cifra de homicidios dolosos comenzó a incrementarse.

Entre el año 2007 y hasta el 2016, la cifra de asesinatos contabilizados por el Gobierno de la República llega a las 182 mil 035 en las 32 entidades federativas.

El promedio anual de homicidios en el país durante la última década es de 18 mil 203 decesos violentos. Los 10 años previos (1997-2006) la media fue de 13 mil 393.

Las 22 mil 932 muertes en la estadística oficial de 2016 convierten a esta anualidad en la más violenta, pero no sólo desde que la autoridad federal inició su embate directo a los carteles de la droga, sino desde 1997.

Por el contrario, el año “menos violento”, según las cifras reconocidas por el Gobierno federal, fue el primero del sexenio del panista Felipe Calderón, en el 2007, con un registro de 10 mil 253 víctimas.

El ex Presidente Calderón siempre defendió la estrategia de seguridad que arrancó a sólo 10 días de iniciado su mandato, al desplegar a miles de soldados a Michoacán (su Estado de origen) para combatir a los grupos delictivos.

En ese sentido, durante los primeros meses del año 2010 aceptó que el crimen organizado en México tenía más fortaleza de la que él creyó. Pero defendió su método argumentando que fueron sus predecesores quienes descuidaron la seguridad en el país y permitieron fortalecer a los grupos del narco.

Según las cifras del Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública, entre 2007 y 2012 (años en que gobernó el panista) se contabilizaron 104 mil 784 víctimas de homicidio doloso, aunque no todas relacionadas con la delincuencia organizada. En el periodo 2013-2016, a cargo del priista Enrique Peña Nieto, la cifra es de 77 mil 251 asesinatos.

AUMENTA LA “CIFRA NEGRA”

En México, 87 de cada 100 delitos cometidos simplemente no ingresan a los archivos de las instituciones encargadas de brindar seguridad. Ya sea porque la denuncia realizada no da lugar a una averiguación previa, porque si se sufrieron varios delitos en un solo incidente únicamente se integra una carpeta de investigación, porque la víctima decide no denunciar o de plano porque hay deficiencias en el sistema estadístico oficial.

Es una de las conclusiones del Sistema de Índices e Indicadores en Seguridad Pública 2016, proyecto en el que participó una docena de expertos y académicos en la materia, y que advierte que hay Entidades como Tlaxcala, Campeche y el Estado de México en las que esta “cifra negra” (delitos no registrados) llega al 90 por ciento.

Por otro lado, se reconoce que hay Entidades con un alto nivel de confianza en las instituciones, como Baja California Sur, que tiene una cifra de no denuncia del 53%; Colima, con 57%, y Durango, de 58 por ciento. “Se presume que son Estados donde la población tiene mayor confianza en las instituciones de seguridad”.

Sin embargo, advierte que hay delitos con una “cifra negra” mínima, como los homicidios, porque “la gran mayoría de los cadáveres aparecen y son contados”; en tanto que en situaciones de secuestro y violación los casos no contabilizados son más remarcados.

Sobre el secuestro, “uno de los delitos que más laceran a la sociedad y una de las expresiones más graves del crimen organizado y de la impunidad prevaleciente en el país”, se considera que la estadística oficial no revela el estatus real, pues se calcula que sólo tres de cada 10 casos son denunciados.

Otra idea que abona el estudio es la necesidad de construir indicadores de incidencia delictiva y violencia, para así identificar la problemática específica por regiones y Estados y así establecer acciones de reacción que funcionen.

“Así como el Producto Interno Bruto (PIB) resume la actividad económica, o el Dow Jones nos brinda una descripción del mercado accionario, un índice de delitos nos puede proveer un ‘pantallazo’ general de la actividad delictiva”.

Las encuestas, remarca el estudio, retroalimentan a los departamentos de Policía y los ayudan a rediseñar sus políticas públicas.

El Reino Unido es un ejemplo que destaca sobre el uso posterior que se da a un análisis estadístico.

ONU

¿Cómo nos ven?

En octubre de 2015, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, apuntó que el 98% de los crímenes cometidos en México “quedan sin resolver” y que “la mayoría nunca son propiamente investigados”.

Calificó de “impactantes” las cifras calculadas de homicidios en el periodo 2006-2015. Especialmente porque las más de 151 mil víctimas consideradas hasta ese punto se dieron en un país que no se encuentra en guerra.

LA VOZ DEL EXPERTO

“Impunidad creciente”

Luis Rubio (presidente del Centro de Investigación para el Desarrollo).

La impunidad “está en todo” y no sólo en la impartición de justicia. Se observa en las compras de gobierno, en la educación, en cómo se comportan los grandes grupos económicos y en la naturaleza de los sindicatos. “El país es un gran espacio de impunidad”, dice el presidente del Centro de Investigación para el Desarrollo (CIDAC), Luis Rubio.

Se trata de una organización ciudadana sin fines de lucro que, vía investigaciones, presenta “propuestas viables para el desarrollo de México en el mediano y largo plazos”. Su representante concluye que si se parte del principio de que todo en lo que no hay rendición de cuentas implica impunidad, entonces el país “está saturado de situaciones de esta naturaleza”.

“No es posible vivir ni un minuto en nuestro medio sin encontrarnos con la impunidad en pleno. Los taxistas —los formales y los tolerados— cobran lo que les da la gana y viven en la impunidad. Los revendedores de espacios de estacionamiento en la vía pública son parte de la decoración cotidiana que ya tomamos por natural. Los automovilistas cometemos faltas frecuentes y hasta nos ofendemos cuando un policía nos para y, peor, cuando nos sugiere compensar nuestra violación al reglamento con un pago ‘a su criterio’”.

Evasores de impuestos, sindicatos y, por supuesto, ex funcionarios que hoy “dictan cátedra a los responsables actuales”, cuando ellos son quienes heredaron la impunidad. Todos comparten responsabilidad respecto a la realidad actual.

“Nuestras leyes e instituciones promueven la impunidad. Si tuviésemos leyes y reglamentos transparentes y cumplibles, el país sería otro. Ha habido algunos avances modestos en estos rubros (…) pero la propensión a incrementar la discrecionalidad y la arbitrariedad es permanente”.

INFORMADOR.MX

Enero-febrero 2017