El empresario Felipe González Ramírez denuncia en una carta dirigida a la opinión pública que su renuncia a la Comisión de Transparencia y Contraloría del Consejo Coordinador Empresarial de Aguascalientes no le ha sido aceptada, aun cuando la convocatoria a la Asamblea General Ordinaria del 24 de octubre contempla la elección de su sustituto.

Además, insiste en la violación a los estatutos del Consejo que acusó el 7 de septiembre y exige a Pedro de la Serna, actual presidente del organismo y aspirante a la ratificación, que actúe con apego a la legalidad.

Aguascalientes, Ags, a 15 de Octubre de 2015

A la opinión pública:

Por medio de la presente quiero hacer algunas aclaraciones que creo pertinentes, referente a la convocatoria emitida por la mesa directiva del Consejo Coordinador Empresarial de Aguascalientes.

Por orden cronológico, el año pasado, en el intento de alargar el periodo del ingeniero Miguel Angel Godínez un año más, se modificó el artículo 36. Si se analiza, su redacción es muy mala, ya que establece en pocas palabras que si se ratifica al presidente ya no hay convocatoria.

Por ley -nos rige la Ley de Sociedades Mercantiles, al ser una A.C.-, debe existir siempre una Asamblea. Asimismo se establece que la elección o ratificación del presidente y mesa directiva solo podrá realizarse en Asamblea General Ordinaria; en nuestros Estatutos se establece que sea en octubre y cito el artículo de la discordia, en el cual se trata de basar todo un proceso de elección interno:

ARTICULO 36.- Los miembros de la Mesa Directiva y las Comisiones que establezca, durarán en su cargo un año y podrán reelegirse hasta por dos ocasiones adicionales de un año; para ello se deberá incluir en el orden del día de la última reunión ordinaria de su periodo, el punto de la ratificación del actual Presidente o la convocatoria de elección de nuevo presidente. Para poder ocupar nuevamente el cargo de Presidente del CCEA deberá dejar transcurrir dos periodos o más…

En los estatutos se establece por primera ocasión una Comisión de Transparencia y Contraloría Instruccional, la cual se convierte en comisión electoral para fines prácticos.

En el orden del día de la última reunión ordinaria del primer período se incluyó el punto 8 que dice:

Planteamiento de la ratificación del actual presidente o la convocatoria de elección de nuevo presidente…

Primera anomalía en esta reunión. No se tomó en cuenta a la Comisión de Transparencia para incluir este punto relativo a la ratificación del presidente y mesa directiva.

Segunda anomalía: en la redacción dice planteamiento, es decir, no se convocó a realizar una votación, como ocurrió en dicha reunión que no cumple con los requisitos de Asamblea.

Existía tanta confusión, que el mismo presidente pidió diferir la votación al mes de octubre, ante la negativa del secretario, en la persona de Roberto Díaz, quien actuó como si se estuviera realizando una Asamblea, al punto de pedir que no participaran en la votación los organismos que no estaban corriente en su pago. Eso causó mayor indignación. Y el secretario Roberto Díaz, de manera unilateral, dio la oportunidad de votar a todos los presentes, incluso en algunos casos sin ser titulares. Es decir, hubo representantes de organismos sin carta poder, ya que no se sabía que se iba a realizar tal votación.

Presenté por escrito mi renuncia, la cual no ha sido aceptada, y en esta solicito el audio de dicha reunión, donde consta lo que narro. Obvio, se me ha negado su entrega.

Efectivamente, hubo reuniones entre la mesa directiva, Colegio de Abogados y Comisión de Transparencia para analizar la situación, la cual se sometió a votación. La Comisión de Transparencia, tras mi renuncia, cuenta con cuatro elementos, cuando en la mesa directiva son ocho integrantes. Así se decidió convocar, ante la inconformidad de la mayoría de la Comisión de Transparencia, ahora Electoral.

Por último, quiero aclarar que lo sucedido no es cuestión de partidos, es cuestión de legalidad. En la reunión del 5 de septiembre, la mayoría dio su respaldo al ingeniero Pedro de la Serna para continuar un año más, pidiéndole guardar las formas, las cuales no se cumplen.

Tengo mucho aprecio por los organismos empresariales en lo que he participado, y siempre he luchado por la legalidad de los propios organismos empresariales, como de las autoridades propias.

Lamento que suceda esta situación que deslegitima a la cúpula empresarial y le quita calidad moral por no cumplir sus propios estatutos. Por esta razón renuncié a la Comisión de Transparencia, ya que no quiero ser parte de esta violación estatutaria.

 

Enero-febrero 2018