El hombre se acercó al mostrador de una empresa aérea en el aeropuerto de Tucumán. Preguntó sobre la demora que presentaba un vuelo procedente de la provincia de Córdoba recibiendo por respuesta que ese avión ya estaba realizando las maniobras de aterrizaje. Fue entonces que disparó con total irresponsabilidad: “Vine a esperar a mi suegra. Si se cae el avión es porque yo puse una bomba”.

Gigantesco operativo de seguridad por nada

De inmediato se dio inicio al protocolo de seguridad con alerta máxima que incluyó la detención del irresponsable, dirigir el avión a un sector alejado del aeropuerto, demorando y desviando los vuelos con destino a Tucumán. Dentro del avión, el comandante anunció a los asombrados pasajeros que veían por las ventanillas como se alejaban de la Terminal y era rodeado de vehículos de auxilio y ambulancias con luces intermitentes y sirenas, que  debían permanecer sentados y con los cinturones abrochados mencionando que “en unos minutos personal policial revisará el equipaje debido a que hay una amenaza de bomba”. Imagínese el estupor del pasaje.

La bomba tucumana: Gladys

Las redes de inmediato aprovecharon la presencia de Gladys “La Bomba Tucumana”. El Twitter de un pasajero del vuelo desviado junto a Gladys.

Al mismo tiempo, otra aeronave sobrevolaba esperando autorización de descenso. Sin embargo, luego de media hora recibió orden de trasladarse al aeropuerto de Córdoba. Era el vuelo en el que viajaba una bomba, pero benigna. Entre los pasajeros estaba Gladys “La Bomba Tucumana” famosa bailantera e intérprete de música popular.

Noviembre-diciembre 2016