Aeropuerto

¿Por qué se decidió crear un nuevo aeropuerto y por qué en esta zona?

La decisión no es de este sexenio, desde la administración de López Portillo se han hecho estudios, hay uno donde se ve la necesidad de logística e intercambio de paquetes. Diferentes presidentes han tratado de hacer una evaluación de dónde sería mejor pero no tenían las bases y elementos técnicos pues más que un tema político es técnico.
Las evaluaciones y estudios van desde viento, flora, fauna, sistemas montañosos donde expertos nacionales e internacionales tienen que dar su opinión basada en un dictamen técnico, para el nuevo aeropuerto antes de tomar una decisión para su nueva ubicación se hicieron todas las evaluaciones.
El aeropuerto no es una opción nueva políticamente iniciada en la en la actual administración, es un proceso que ha iniciado hace años pero no se contaba con los mecanismos profesionales de evaluación. Lo que sí empujó al presidente es que existiera esta evaluación precisa, técnica y transparente. La obra ya comenzó, el 2 de septiembre de 2014 de manera formal, después de la aprobación del presidente y de la comunidad que vive en esta zona.

¿Por qué se necesita un nuevo aeropuerto?

El actual está operando pero le falta capacidad de infraestructura, necesita una pista de rodaje más grande porque México ha crecido en la recepción, afluencia de visitantes nacionales y extranjeros que quieren utilizar un aeropuerto de contacto que los conecte a cualquier parte del mundo. El actual no cuenta con espacio para realizar la construcción de espacios que solucionen las necesidades logísticas, operativas y de pasajeros. La nueva sede está diseñada en 12,500 hectáreas, con una superficie de construcción de 4,430 metros cuadradosseis veces mayor que el actual y con una capacidad sostenible por los próximos 50 años.

¿Cuál es la comisión a tu cargo, quienes la conforman y cuál es su objetivo?

La conforman los distintos recintos fiscalizados que están dentro de la aduana actual y los diferentes actores del comercio exterior.
Vemos cómo contribuimos con la información técnica, cómo se hace el despacho aduanero dentro de la terminal de carga, cómo se hacen estos procesos de inspección ante las autoridades aduaneras y cómo intervienen las otras autoridades.
El objetivo es identificar a todos estos actores tanto autoridades, iniciativa privada para que cuando se haga el proyecto de la nueva terminal de carga contenga todas las características de logística, seguridad, tecnología y que existan todos los temas de facilitación en materia de autoridades: inspección aduanera, policía federal y de más. Otros temas que vemos conjuntamente con otros organismos es aerolíneas, pistas, sistema de rodaje y estamos pensando en toda la sociedad que vive en la zona.
Necesitamos acercarnos a la sociedad y decirles que esta primera etapa de construcción comenzó con una inversión inicial de 169, 000 millones de pesos y que es un generador de empleos. Tan sólo en la etapa de construcción habrá 161,000 empleados y 600,000 en la etapa de operación. El beneficio en la zona es de efecto inmediato.

A demás del tamaño ¿Qué más diferencia esta sede de la actual?

Será el aeropuerto internacional más grande de Latinoamérica, con tecnología de punta, los mejores sistemas de seguridad y generará gran derrama económica para el país. La terminal de carga contara con una logística diferente a la actual que es: llegar, importar, exportar; lo que pretendemos hacer es tener zonas específicas, estratégicas, lo que Centro y Sudamérica denominan “zona franca” con beneficios fiscales, lo que permitirá que México pueda transformar, reparar o maquilar dentro del recinto fiscalizado, dentro de la aduana o colindante con ella, lo que permite reducir costos de logística.
Se busca ser un centro logístico para América Latina. Se tratara de una ciudad aeroportuaria con terminal de pasajeros, terminal de carga, una ciudad que contará con centros de convenciones, hoteles, centro logístico y tecnología de punta.

En cuestiones de seguridad, debido a los requerimientos de una obra de esta magnitud ¿Qué empresas estarán en el proyecto? ¿Las mismas que actualmente se encuentran en el Benito Juárez?

Aun no se sabe, pero se trata de un proceso transparente y abierto. Quienes ganen las licitaciones en materia de seguridad serán las mejores empresas, se están cuidando cuáles son los requisitos y objetivos, así como el que cuenten con los procesos y estándares de capacitación altos en materia de seguridad aeroportuaria, en ello la ANAFAC es muy estricta, este organismo y el Grupo Aeroportuario del nuevo aeropuerto están buscando tener proveeduría de servicios de empresas mexicanas pero no cierran la posibilidad de contar con internacionales.
Las empresas dedicadas a este sector que desde el inicio comiencen a trabajar con este nuevo grupo aeroportuario, estoy seguro, serán las que permanezcan a lo largo del periodo de su mejor capacidad. La publicación sobre las licitaciones se dará a través de los mecanismos oficiales para que los diferentes sectores, cámaras y asociaciones se acerquen dependiendo el tipo de industria.

¿En qué etapa se encuentra la nueva sede? Y sobre el tema económico ¿Éste ya está resuelto?

Estamos en una primera etapa: cimentación, torre de control, proceso de pistas y subsuelo. El próximo año iniciaran los proyectos de seguridad, vialidades y transportes, un trabajo en conjunto con la Secretaria de Comunicaciones y Transportes. Actualmente se están esperando 71 mil millones de pesos de inversión de la iniciativa privada y 98 mil millones de los egresos de la Federación.
Es un componente mixto de inversión federal, privada y del Grupo Aeroportuario que permitirá la construcción. La inversión de 169 mil millones es para tener la mejor tecnología de punta, la intención es que no sólo sea el más grande aeropuerto sino el más innovador en tecnología y el más seguro por sus características principalmente de seguridad electrónica y de la información.

¿Qué va a pasar con el actual aeropuerto?

Tendrá que ser cerrado. Ya se está trabajando en un plan maestro para que en cuanto las nuevas instalaciones inicien operaciones se desactive el actual; hay un programa de desmantelamiento con un proceso técnico que durará entre 3 y 5 años. Cuando arranque la nueva sede Benito Juárez debe estar completamente deshabilitado en cuestión de seguridad aeroportuaria y de rutas aéreas.
Como final, los empresarios y los mexicanos debemos apoyar este proyecto que no debe ser político y depender de quien esté en el poder, debe depender de las necesidades que el país requiere hoy.

Julio-agosto 2017