Nota-Tecnologia-y-ElectronicaPor El Confidencial

Una cámara para espantar a los ladrones o, si no los espanta, por lo menos que ayude a reconocerlos. Podemos contratar los servicios de una empresa de seguridad para vigilar nuestra casa o edificio o podemos investigar por nuestra cuenta de dónde sacar una cámara que nos haga bien el apaño. A veces es tan fácil como usar una webcam. Tan solo hay que seguir algunos de los consejos a la hora de elegirla.

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En el caso de que te decantes por una cámara de seguridad de las de toda la vida, has de saber que existen varios tipos. Están las infrarrojas, las de domo o las Pan Tilt Zoom o PTZ. Entre las más usadas se encuentran las primeras: dan una imagen de buena calidad aunque no haya luz exterior y suelen aguantar bajas y altas temperaturas sin problemas. Tal vez por su capacidad para adaptarse a todo tipo de condiciones lumínicas están entre las preferidas en exteriores.

Las cámaras de domo, que también pueden incluir infrarrojos, tienen una particularidad muy atractiva: al tener una forma de esfera oscura, que cobija la cámara, no se sabe a dónde apunta la lente. Si optas por ellas podrás tener imágenes a alta resolución y también a color. El modelo 1200VTL de Anran, impermeable y con visión nocturna, cuesta 53,99 euros. Un precio aceptable, pero luego veremos que las hay más baratas.

¿A dónde mira la lente? Esa es una de las ventajas de las cámaras de domo. (Imagen: Amazon)

En cuanto a calidad, las Pro Box tampoco se quedan atrás. Su nitidez es tan grande que quizá por eso se usan en edificios que necesitan de vigilancia constante, como supermercados o bancos. Estas cámaras, además, tienen varias lentes que se pueden cambiar según las necesidades. Su versatilidad es buena para el día o la noche, con más o menos luz.

Por último, las PTZ se pueden controlar de forma remota, para girar a uno u otro lado e incluso para hacer ‘zoom’. Es más, estos movimientos se pueden programar para que se produzcan en determinadas horas o circunstancias. Eso sí, su precio es algo mayor que en los casos anteriores, así que hay que valorar si de veras las necesitamos: un modelo HD de 720p de KKmoon, con autofoco, visión nocturna, detección del movimiento y conexión wifi, se acerca a los 100 euros. Puede rotar hasta 355 grados en horizontal y 90 grados en vertical. Por su parte, Foscam nos ofrece la FI9828P V2 por 187,58 euros; entre sus características, cuenta con tarjeta MicroSD de almacenamiento de 32 GB preinstalada, visión nocturna de hasta 20 metros y ‘zoom’ óptico.

Resolución y cables

Elijas la cámara que elijas, la resolución de la lente es esencial. De 480 líneas ya se considera alta resolución, con una calidad más que aceptable a un buen precio. Si queremos más resolución, las podemos encontrar por encima de las 500 líneas.

Otro aspecto a tener en cuenta es si nos molesta que tenga cables o no. Hay modelos que funcionan con wifi; de hecho, muchos suelen optar por una de estas cámaras, porque son más fáciles de instalar y poner en funcionamiento. Además, se pueden controlar desde una ‘app’ o web con una interfaz muy sencilla, apta para legos.

Entre estas cámaras sin cables se encuentran las Nest Cam, modelos muy discretos y de diseño vanguardista, tanto para interior (179,93 euros) como para exterior (186,50 euros). Sus cámaras se caracterizan por mandar alarmas a nuestro teléfono móvil o correo electrónico cuando detectan algo sospechoso, además de funcionar bien de noche o con fenómenos atmosféricos adversos. Como también detectan ruido, pueden mandar esos sonidos a nuestros dispositivos. En definitiva, una buena opción para los menos manitas, sin el lío de los cables.

Si buscas un diseño vanguardista y cámaras de alta calidad, lo tuyo son los sistemas Canary. Por 203,06 euros tienes una cámara HD de 1080p con una lente de 147 grados, visión nocturna y audio también de alta calidad. Por si esto fuera poco, este modelo cuenta con sensores que miden la temperatura y humedad del ambiente, datos que te pueden venir bien para otros menesteres. Con su diseño podrás disimularla en un rincón de tu casa y que parezca una estatuilla comprada en ARCO. Otra que recuerda a una lámpara es la Netatmo Presence (244,87 euros).

También existen paquetes de varias cámaras con cables y un grabador de vídeo digital. Esto es más engorroso, ya que primero hay que colocar las cámaras donde se necesiten y después llevar los cables hasta el grabador para que almacene las imágenes. En una cámara inalámbrica, lo filmado puede ir a un disco duro, una tarjeta SD o la nube.

Eso sí, este tipo de cámaras no tienen los problemas que aquellas que dependen del wifi: siempre están conectadas a una fuente de alimentación (¿qué pasaría si la conexión fallara?) y es menos probable que la imagen se congele o se pierda durante unos segundos. Por no hablar de que no sabemos a dónde van esas imágenes: ¿y si piratean el sistema y obtienen un retrato fiel de nuestras salidas y entradas o los malhechores consiguen entrar en casa sin que quede registro de sus pasos?

Las cámaras con cables ofrecen una calidad constante y, además, no tienen otro inconveniente de los modelos ‘freemium’ y prémium: antes de comprar una inalámbrica debes tener en cuenta qué servicios son gratuitos y cuáles de pago. Las conectadas a un grabador no tienen ese problema, y solo habrá que estar pendientes de su capacidad total de almacenamiento, que puede llegar fácilmente a una o dos semanas.

Es fácil encontrar cámaras con cable que sean más baratas que las de wifi. La marca Ezviz, que también tiene de estas últimas, ofrece su modelo con cable Ba-101B, de color blanco y con un diseño atractivo, por 29,86 euros. Pesa apenas 330 gramos, tiene una resolución de 720p y lo más importante: un cable de 1,8 metros de longitud. Esta marca también ofrece sistemas multicámara, con cuatro unidades de visión nocturna, HD de 1080p y 1 TB de almacenamiento por 249,99 dólares (222,56 euros). Hay varias series, con diferentes números de cámaras y resolución de imagen, para que escojas lo que más se adapte a tus necesidades. Por ejemplo, con hasta ocho cámaras (cuatro de ellas domo) y calidad Full HD tienes el paquete Samsung SDH-C74083 por 499 dólares (443,27 euros).

Otros consejos

Compres el modelo de cámara que compres, cerciórate de que se pueda colocar en el techo, en la pared o en ambos sitios, con el fin de que no te lleves una sorpresa desagradable al llegar a casa. También, asegúrate de que haya enchufes cerca del lugar donde quieres colocar la cámara o la caja que almacenará las imágenes. Si el recinto que queremos proteger es muy grande, quizá debamos instalar varias cámaras o estar seguros del ángulo de rotación de la lente, para perder el menor detalle posible.

Otra opción es usar una webcam como las que tenemos en el ordenador para realizar esa transmisión. Las imágenes se quedan registradas en el disco duro del ordenador o en un servidor web. Incluso existen herramientas de monitorización, como WebCam Monitor, que ayudan a ello. Si el ordenador está lejos de aquella zona que queremos vigilar, eso sí, tendremos que contar con un cable lo suficientemente largo.

Como puedes comprobar, las opciones para vigilar tu casa o negocio son muy variadas. Y quien dice casa dice al bebé en la cuna o a las mascotas cuando nos vamos de vacaciones. Un solo Gran Hermano puede ver muchas cosas.

Julio-agosto 2017