Cupula-EmpresarialEl 11 de julio se llevó a cabo el Primer Foro Anticorrupción de la Ciudad de México, organizado por la Confederación Patronal de la República Mexicana, COPARMEX, el cual contó con la presencia de expertos en el tema en diversos paneles donde se buscó reconocer los retos y los avances en la comunicación de los sistemas en materia de anticorrupción, pues uno de los ejes fundamentales que ha impulsado la confederación es la lucha contra la corrupción en el sector y la aplicación adecuada del estado de derecho.

Jesús Padilla Zenteno, Presidente de COPARMEX CDMX, durante su participación, resaltó que la corrupción es un problema grave que frena el crecimiento y desarrollo económico poniendo en riesgo la prosperidad del país, afectando el funcionamiento de los mercados, mermando la competencia, distorsionando la asignación de recursos y poniendo en duda la confianza ciudadana en las instituciones públicas. Además de que este problema afecta y limita a las empresas en su desarrollo, así como la creación de empleos dignos y formales y es uno de los mayores riesgos para la realización de negocios al elevar costos de transacciones y desalentar la inversión.

Padilla Zenteno, enfatizó que por años la corrupción se ha visto normalizada en el sistema político y público del país siendo adoptada como “un ejercicio común en las dependencias gubernamentales y una imagen errónea de que con dinero todo es posible y se puede, generando altos costos y nulo abatimiento de la pobreza” y los recursos destinados al desarrollo equitativo se han utilizado para generar fortunas de muchos servidores públicos por lo que una de las reformas más trascendentes en los recientes años es la creación del Sistema Nacional Anticorrupción en 2015, construido para prevenir, combatir y sancionar este delito.

COPARMEX CDMX manifiesta su preocupación porque los puestos más relevantes del Sistema Local Anticorrupción deben ser ocupados por los mejores perfiles, ciudadanos con la mejor experiencia para que no sean utilizados a fin de legitimar acuerdos particulares, preferencias partidistas o de grupos de poder.

Por otro lado, el proceso para la creación de las nuevas Salas del Tribunal de Justicia Administrativa de la Ciudad de México debe considerar una partida presupuestal sin excesos por lo que se proponen 15 magistrados y a su vez los candidatos registrados deberán garantizar por su trayectoria que son las personas correctas para dicho cargo y no funcionarios en busca de un nuevo espacio de improductividad.

Quienes tienen en sus manos la aprobación e implementación de este sistema pueden ofrecernos el mejor modelo anticorrupción para la capital: operativo, independiente y de amplia participación e incidencia. El Presidente de COPARMEX CDMX aseguró que estarán pendientes de que este sistema se construya con la fortaleza de las instituciones y el compromiso de la ciudadanía para así denunciar, realizar las investigaciones pertinentes y tener las sanciones adecuadas de tal forma que “impunidad” no sea la palabra común y se puedan combatir de manera eficaz los actos de corrupción.

Por su parte el Lic. Gustavo de Hoyos Walther, Presidente Nacional de COPARMEX dijo en la apertura del evento, que el país se encuentra en la antesala del término legal para que se conforme el Sistema Nacional Anticorrupción y sus 32 sistemas locales, “tenemos un sistema en su gran mayoría ya conformado” y se espera en un corto plazo lograr procesar las 32 reformas constitucionales y las leyes que den vida a estos sistemas. Ya hay entidades que han concluido su fase constitucional como Querétaro y otras que apenas comienzan esta etapa como lo es Chihuahua o Tabasco. Y por ahora el reto más importante está en la implementación de los 32 sistemas locales anticorrupción que serán el termómetro que indicará si los estados están realizando el ejercicio efectivo o simplemente crearon una reacción de simulación que los ciudadanos y la sociedad civil tendrán que denunciar.

Esto es el principio, lo que sigue es que las autoridades que fueron designadas y los ciudadanos que estén a cargo de los comités estén a la altura y cumplan su cometido, “asegurar y generar un nuevo equilibrio. Los sistemas locales anticorrupción tienen el reto de asegurar que las desviaciones desmedidas que en el cercano pasado tomaron niveles fuera de lo imaginable no se vuelvan a repetir. La importancia de construir instituciones fuertes que permitan ser un dique ante las ansias desmedidas de enriquecimiento y poder es necesaria y las instituciones que hasta hoy se han constituido merecen el respaldo”, concluyó, Gustavo de Hoyos Walther.

Septiembre-octubre 2017