Los avances tecnológicos en el sector de la salud no dejan de sorprendernos, y es que cada cosa que en algún momento creímos imposible de alcanzar, termina siendo una realidad gracias a la ciencia y la tecnología.

Impresoras 3D que crean prótesis de extremidades, sensores electrónicos implantados dentro del cuerpo que se comunican vía inalámbrica para mejorar nuestra salud, etc. El pensamiento de los investigadores parece no tener límites.

Ahora, un grupo de ingenieros de la Universidad de Minnesota en Minneapolis, Estados Unidos, han creado una nueva impresora 3D capaz de crear patrones precisos de material eléctrico conductivo sobre la piel de una persona. De esta forma, abren la posibilidad de crear dispositivos electrónicos temporales sobre la piel que podrían ayudar a las personas a manejar mejor su salud.

Michael McAlpine, ingeniero líder del proyecto, afirmó que junto a su equipo creó una impresora 3D con capacidad de movimiento para construir LED portátiles.

Durante las pruebas, la impresora creó una luz LED prefabricada sobre la piel de una persona, y posteriormente creó un circuito alrededor de la bombilla empleando tinta de polímero con copos de plata, lo que permitió que la tinta condujera corriente eléctrica hacia la bombilla.

Luego de que transcurran 15 minutos o un poco más y la tinta se seque, el usuario podría mantener la luz encendida a través de un transmisor inalámbrico que envíe potencia al circuito impreso.

Entre las aplicaciones mencionadas por los investigadores, se espera que esta tecnología pueda crear baterías impresas sobre la piel, además de dibujar sensores de humedad que se utilizarían para regular la acumulación de sudor y analizar los niveles de estrés de una persona.

De momento, los componentes electrónicos impresos sobre la piel tienen una duración aproximada de dos horas, sin embargo, los usuarios tienen la posibilidad de quitarlos con pinzas o agua. Finalmente, McAlpine afirmó que espera que algún día los soldados cuenten con esta impresora para crear sensores químicos o biológicos para detectar amenazas en su marcha.

Mayo-junio 2018