descargaFuente: Reforma

Veracruz, México.- Corrupción, saqueos, violencia, impunidad, colusión entre Gobierno y el crimen organizado, falta de controles federales y obstrucción de la justicia formaron parte de un régimen de terror encabezado por el PRI en Veracruz durante los últimos 12 años.
Así lo advierte en un informe la organización internacional Crisis Group.
De acuerdo con el reporte, durante las Administraciones de Fidel Herrera y Javier Duarte, Veracruz encarnó la combinación de una transición democrática defectuosa y el creciente poder del crimen organizado.
Con base en testimonios propios e información publicada en medios de comunicación, la agrupación con sede en Bruselas sostiene que la ausencia de mecanismos de control y contrapesos desde el Gobierno federal permitieron que “líderes políticos corruptos” capturaran las instituciones públicas de Veracruz para su uso y beneficio privado.
“Veracruz se enfrenta a las devastadoras verdades de más de una década de violencia y corrupción a gran escala”, refiere.
Según el informe “Veracruz: reparar el estado de terror de México”, se estima que al menos 2 mil 750 personas han desaparecido en esa entidad.
“En Veracruz, una alianza entre grupos criminales y los más altos niveles del poder político local allanó el camino para una campaña de violencia desenfrenada mediante la captura de las instituciones locales judiciales y de seguridad, garantizando impunidad ambas partes”, indica.
Tras referirse a la entidad como una zona vulnerable al tráfico de drogas y de personas, la organización sostiene que la Administración de Herrera fue clave para las organizaciones delictivas.
“El giro hacia la actividad criminal con efectos mucho más dañinos sobre las poblaciones locales se ha atribuido al éxito electoral de Fidel Herrera, del PRI, en 2004”, detalla.
Los Zetas, indica, se convirtieron en una fuerza dominante para la venta de drogas, el robo de autos, secuestro, extorsión de migrantes, falsificación, robo de hidrocarburos, tráfico de personas y extorsión a negocios.
En tanto en el apartado “Fortunas privadas y temor público: corrupción, crimen y complicidad”, se hace referencia al saqueo de fondos públicos a través de las llamadas empresas fantasmas que operaron desde 2010, bajo la administración de Duarte.

Enero-febrero 2017