Los drones vigilantes captan el momento en el que un hombre intenta ingresar a una empresa; desde diferentes ángulos puede observar sus movimientos, con su visión nocturna observan lo que está ocurriendo al instante, es por esa razón que actualmente se han convertido en los vigilantes del crimen, pues detectan más rápido a los intrusos, y muchas veces han logrado inhibir el delito.

Los drones los utilizamos como elementos disuasivos y de prevención de actos delictivos.

“Teníamos un dron muy bien equipado con cámaras nocturnas y se detectó a un grupo de criminales que estaban queriendo ingresar al predio de mi cliente, entonces lo que hizo el operador, fue descender el dron como a 20 metros de altura…los delincuentes vieron un objeto volador no identificado, se asustaron y se fueron… entonces sirve para la prevención, y evitar un robo”. Nicolás Angenscheidt/ Director G4S

Desde hace una década se usan más drones en vigilancia y seguridad privada. Su éxito radica en que no es necesario estar en el lugar de los hechos, proporcionando reconocimiento y reacción para los recorridos perimetrales.

“No tienes que arriesgar la vida humana o enviar un vehículo a ciertos lugares que no tienes acceso para ello, por ejemplo: en medio del monte, un dron si ayuda para ir y venir más rápido y evitas poner en riesgo la vida del personal”, comentó Nicolás Angenscheidt.

Además son capaces de observar lo que escapa a la vista humana y lograr un registro para revisar la escena una y otra vez.

Pero los drones no sólo identifican movimientos de extraños, también los propios empleados de las empresas son vigilados pues observan su trabajo y productividad.

Algo importante de mencionar es que no se está invadiendo la privacidad del trabajador pues están dentro de la territorialidad de la empresa.

“Actualmente las empresas tienen cámaras y están supervisando en todo momento a los trabajadores”, Rafael Pazaran, investigador por La Salle.

Los costos de estos modernos equipos dependen de su uso, tamaño y calidad.

Julio-agosto 2018