Por El Diario Vasco

El trasiego de obras, polémicas e incidencias en el que se ha visto envuelto este año el aeropuerto de Hondarribia tenía una explicación: obtener la certificación de seguridad europea, tras los nuevos criterios que la UE exigió para que los aviones puedan seguir operando en todos los aeródromos. Y, como estaba previsto para este fin de año, lo ha conseguido.

Aena informó ayer de que la extensa tramitación y el «intenso año de trabajo» ha llegado a su fin, y que el aeródromo guipuzcoano ya cuenta con el aval comunitario para continuar con su actividad. «El trámite garantiza que todas las instalaciones, sistemas, equipos, servicios y procedimientos del recinto se ajustan a los nuevos criterios sobre seguridad» que marca el reglamento UE 139/2014. La normativa, que modificó la declaración de excepcionalidad que disfrutó un tiempo el aeródromo y que, finalmente, ha obligado a recortar 300 metros la longitud de la pista que pueden utilizar los aviones para aterrizar, ha vuelto a poner en cuestión la competitividad futura del aeropuerto.

De momento, la operatividad actual se mantiene, aunque no sin incertidumbres. Las instituciones vascas representadas en Ortzibia defienden que el recorte de la pista no afectará a la continuidad de los vuelos a Madrid y Barcelona, ni cierra la posibilidad a que en el futuro haya nuevas líneas con compañías que se ajusten a esos parámetros. Pero hay voces, de algunos responsables políticos, de los trabajadores o de asociaciones en defensa del aeropuerto que no están tan convencidos y reclaman su ampliación.

Las mejoras «en la seguridad operacional y el cumplimiento de los estándares técnicos internacionales» logradas con el recorte de la pista y la adecuación de toda la señalética y balización, obligaron en agosto a Vueling a dejar de operar con sus Airbus 319 y a pedir a Aena que realizara un trabajo extra para ranurar la pista y poder operar con sus aviones la conexión con Barcelona.

Esas obras están a punto de concluir. Aena confirma que se terminarán antes de final de año, el plazo previsto. Y a partir de enero, Vueling dejará de utilizar los aviones ATR de Air Nostrum, más pequeños y con los que ha tenido que incrementar el número de conexiones diarias.

Las incidencias, no obstante, no han tenido impacto en el tráfico de viajeros del aeródromo, que se ha incrementado un 6,3% hasta noviembre, con un total de 263.000 viajeros. 2017 se cerrará con el mejor dato de pasajeros de los últimos años.

Noviembre-diciembre 2017