Según las predicciones de Cisco, de aquí a 2020 habrá 30 mil millones de dispositivos conectados en el planeta. Mantenerse al día de los avances tecnológicos resulta complicado, especialmente en el sector de la fabricación donde los componentes se pueden quedar rápidamente obsoletos. En este artículo, Jonathan Wilkins, director de marketing del proveedor de piezas industriales EU Automation, explica las preguntas que los fabricantes deben hacerse para preparar a sus fábricas para el futuro de cara a la Industria 4.0.

En la actualidad, la demanda de consumo crece y cambia. De hecho, se calcula que la población mundial alcance los 8,5 millones de personas para 2030. Pero, ¿cómo pueden adaptarse a esto los fabricantes para evitar quedarse atrás?

Por dónde empezar

Los fabricantes están invirtiendo en automatización para satisfacer estas crecientes demandas. Sin embargo, el ritmo que lleva esa tecnología en rápida evolución puede resultar abrumador. Los fabricantes tienen que asegurarse de elegir los equipos correctos para sus instalaciones con el fin de que el retorno de la inversión (ROI) sea el mejor. En lugar de adoptar rápidamente tecnología, los fabricantes deben dar un paso atrás y plantearse algunas preguntas. ¿En qué punto se encuentra la empresa en este momento y dónde queremos que esté dentro de cinco años? ¿Por dónde se está escapando el dinero en nuestra cadena de suministro? ¿Cómo podemos aprovecharnos de las nuevas tecnologías? Las respuestas a estas preguntas ayudarán a los fabricantes a elegir la tecnología más idónea para sus instalaciones. No obstante, aumentar el nivel de automatización no basta; los humanos también desempeñan un papel importante a la hora de preparar a la fábrica para el futuro.

Para Jonathan Wilkins, “aumentar el nivel de automatización no basta para preparar la fábrica para el futuro, los humanos también desempeñan un papel importante”.

Liderazgo

Construir una fábrica inteligente para el futuro exige una cultura de empresa propicia. Para aplicar los cambios en una fábrica inteligente hacen falta sustanciosas inversiones en cuanto a dinero, tiempo y recursos humanos. Un buen liderazgo es la mejor forma de garantizar una transición sin complicaciones hacia una fábrica inteligente. Los altos ejecutivos deben servir de ejemplo, aceptando y comprometiéndose con los cambios de la empresa, además de saber comunicarlos claramente al resto de los trabajadores.

Talento

Los fabricantes deben invertir tanto en personal como en tecnología si desean tener éxito en el futuro. Un personal cualificado resulta fundamental para marcar una diferencia en la productividad.

Los humanos y las tecnologías se complementan entre ellos. Las nuevas tecnologías de automatización pueden formar al personal para que realice labores más complejas, ayudándole a aumentar las ofertas de productos en sus instalaciones.

Seguridad

Más tecnología implica más posibilidades de ataques cibernéticos. A medida que un mayor número de máquinas se conectan a Internet, las fábricas pasan a ser objetivos más atractivos para los ataques con malware y ransomware.

Cualquier fabricante que esté planteándose prepararse para el futuro debe aplicar una estrategia de seguridad en profundidad. Mantener la información segura beneficiará a la fábrica y garantizará que el cliente confíe en que el fabricante toma las medidas oportunas para proteger sus datos personales.

Dado que los rápidos avances en automatización comienzan a transformar la industria, los fabricantes tienen que asegurarse de no quedarse atrás. Sin embargo, únicamente el creciente número de dispositivos conectados no basta para preparar a la fábrica para el futuro. Los fabricantes también requieren contar con el equipo, el liderazgo y la seguridad adecuados para seguir siendo competitivos y evitar ser víctimas de la obsolescencia.

Mayo-junio 2018