México va retrasado en la implementación de un modelo preventivo y participativo en materia de salud, ya que a nivel mundial ocupa el número 122, lo que indica que hace falta mucho por hacer.

​La nueva directora del Centro de Salud, Ángeles Arellano Jiménez, manifestó que se debe reforzar la cultura de la población para que ésta acuda a recibir atención médica oportuna y así evitar complicaciones de enfermedades que actualmente ocasionan un fuerte gasto para el gobierno como las relacionadas con padecimientos cardiovasculares, diabetes, variedad de cánceres, entre otras.

Entrevistada ayer por PRESENCIA reconoció que México va retrasado en la implementación de un modelo preventivo y participativo en materia de salud, ya que a nivel mundial ocupa el número 122, lo que indica que hace falta mucho por hacer.

Para poder avanzar y pensar en las estrategias a desarrollar, dijo que es necesario reconocer que la Secretaría carece de personal que atienda el trabajo de prevención de la salud, por lo que es necesario involucrar a la población para que se activen los programas con los que cuenta el sector salud.

Los rezagos en materia de salud son relacionados con la falta de educación para fomentar la cultura preventiva, por ello, pensó en iniciar una campaña de concientización en las escuelas para formar a las nuevas generaciones a que aprendan que deben acudir de manera periódica al médico.

La doctora Ángeles Arellano con 30 años como médico, de los cuáles los últimos 19 ha trabajado en la el Centro de Salud, destacó que la población debe contar en su totalidad con las cartillas de salud que se han implementado en los últimos años, mismas que contemplan chequeos preventivos, pero se debe reforzar la cultura de la población para que ésta acuda a recibir atención médica oportuna y así evitar complicaciones de enfermedades que actualmente ocasionan el mayor número de muertes como la diabetes, hipertensión, el cáncer y otras enfermedades.

Fundadora de dos clubs de pacientes diabéticos e hipertensos, consideró que es necesario cambiar los hábitos alimenticios de la niñez choapense, pues muchos consumen alimentos chatarra que no favorecen su desarrollo pero si contribuyen a las enfermedades.

Al saber que difícilmente el gobierno invertirá en más personal para que realice el trabajo preventivo, dijo que es necesario buscar estrategias, por lo que se comprometió a impulsar campañas en las escuelas con pláticas a los niños para que aprendan los alimentos que deben comer, organizar los horarios adecuados de alimentación y que aprendan a acudir al médico.

“Las familias se tienen que integrar a la consulta médica, que las mujeres acudan a la toma del papanicolaou, que los niños aprendan a lavarse los dientes, que se apliquen las vacunas, que las embarazadas lleven su control para que no evitar tragedias como la de una menor de 15 años del área rural a la que se le murieron sus bebés”, expresó.

Dijo que todo esto se puede prevenir, pero insistió en que mucho depende de los ciudadanos.

Marzo-abril 2018