Banca-y-FinanzasPor El Economista

México sufrirá una desaceleración el año entrante al registrar un crecimiento de 1.8%, resultado de la menor inversión detonada por la incertidumbre y el deterioro del consumo, previó Finamex Casa de Bolsa.

Este crecimiento implicaría un menor dinamismo respecto de 2% estimado también por el grupo financiero para este año.

Además, el retorno de la inflación a la meta de 3% con +/- 1 punto porcentual, se presentará hasta el 2019, y el próximo año continuará la variación de los precios generales hasta mantenerlos fuera del objetivo, en 4.5%, anticipó el director de Estrategia de Mercados Emergentes, Guillermo Aboumrad.

En un seminario para periodistas, el estratega explicó que “ya terminó lo peor” de la contaminación del tipo de cambio a los precios, y esto ayudará a moderar la tendencia de los precios generales.

Por ello estima que el pico de la inflación se tocó ya en la segunda quincena de julio y podría estar entre 6.40 y 6.50 por ciento.

No obstante, admite que en Finamex se encuentran menos optimistas que en el Banco de México (Banxico) al proyectar el retorno de la inflación a la convergencia.

De acuerdo con su diagnóstico, “71.2% de los genéricos que componen la canasta de la inflación están subiendo arriba de la meta esto significa que ya está muy generalizada la tendencia al alza y podría estar evidenciando que hay efectos de segundo orden”.

“Esto significa que más allá de la contaminación por tipo de cambio y gasolina, se está generalizando, lo que hará más difícil que baje la inflación; por eso no estamos tan optimistas en que tan pronto como llegue el 2018 baje la inflación. Porque no es que bajen una o dos cosas que subieron. Esto es lo que nos hace sentir que será más lento el proceso de convergencia”.

El estratega descartó que el escenario de los precios generales vaya a generar un impacto en la decisión de la Junta de Gobierno sobre la política monetaria.

En su opinión, “el siguiente movimiento del Banxico será una reducción de la tasa”, lo que sucederá una vez que se confirme una inflación menos alta, hacia fines del 2018.

Desde su perspectiva, la tensión del mercado por el resultado de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y las elecciones del año entrante, podrían llevar al tipo de cambio a cotizar por arriba de los 18.50 pesos por unidad.

Esta variación limitará el espacio para mayores movimientos de la tasa al alza, acotó. En consecuencia, prevé que la tasa de interés seguirá en 7% y llegará a 5.25% hasta el 2019.

Como la tasa se mantendrá en 7% lo que resta del año y el próximo, continuará observándose una desaceleración del consumo, que ha sido motor del crecimiento en los últimos dos años.

Para el experto, el impacto del rédito sobre el crédito bancario comienza a evidenciarse en este segundo semestre del año y será más visible en el 2018.

A pesar de considerar que la renegociación del TLCAN concluirá de manera favorable, contempla que el proceso podría generar presión sobre el tipo de cambio.

Esta tensión podría incrementarse para llevar al dólar a niveles de 18.50 o un poco más, lo que lo que mantendría la presión sobre la inflación.

Argumentó que los inversionistas se mantendrán expectantes por el resultado de la renegociación del TLCAN, así como por el proceso electoral.

Julio-agosto 2017