Ciberseguridad2020Las nuevas tecnologías nos permiten a todos manejar un mayor volumen de información y reducir el tiempo de transmisión de la misma.

Estas tecnologías no sólo se utilizan en la vida cotidiana de las personas, sino también por empresas y dependencias gubernamentales, por lo que un mal manejo de la información privilegiada que contienen podría afectar grandes intereses e incluso la seguridad de la sociedad.

Por este motivo se ha desarrollado el concepto de ciberseguridad, como la “protección de activos de información, a través del tratamiento de amenazas que ponen en riesgo la información que es procesada, almacenada y transportada por los sistemas de información que se encuentran interconectados”.

La ciberseguridad no sólo está relacionada con aspectos virtuales (como el acceso a sistemas informáticos y el manejo de información estratégica), sino también con elementos físicos (como daños a la fibra óptica, a torres de telecomunicaciones, a servidores y a la infraestructura necesaria para procesar, emitir y resguardar información prioritaria), ya sea por desastres naturales, sabotajes o disturbios.

La ciberseguridad no es un tema menor y menos cuando se trata de información estratégica del gobierno. Hay estudios que revelan que de 12 ataques cibernéticos que se producen cada segundo en nuestro país, 60% van dirigidos a organismos de gobierno con el fin de obtener información relevante. También hay datos que ubican a México como el segundo país en América Latina con el mayor número de ataques originados por los llamados hackers, dirigidos tanto a instituciones públicas como privadas.

La misma Policía Federal ha dado a conocer que los delitos cibernéticos dejan pérdidas por tres mil millones de dólares e impactan en diversos aspectos de la vida, como el social, el económico, el familiar, el comercial, el laboral, el profesional, la política, la ciencia y, por supuesto, al gobierno. De ahí la necesidad de que las autoridades combatan estas amenazas en materia de ciberseguridad desde la perspectiva de la seguridad nacional, pero también como un asunto de seguridad interior.

Recordemos que, en este momento, el Congreso de la Unión se encuentra analizando varias propuestas para la creación de una ley de seguridad interior, por lo que es necesario que en dicho análisis se considere el fortalecimiento de los sistemas informáticos y la protección de instalaciones y bases de datos de las áreas estratégicas del gobierno, a través de la ciberseguridad.

Al respecto, la diputada Sofía González Torres (presidenta de la Comisión Especial de las Tecnologías de Información y Comunicación en la Cámara de Diputados) ya se ha encargado de poner este importante tema sobre la mesa. Tengo toda la confianza en que, por su experiencia y conocimientos en la materia, esta propuesta llegará a buen puerto y por eso he querido dedicarle este espacio.

De lo que se trata, principalmente, es de proteger a la sociedad mexicana de acciones que pueden afectar sus actividades cotidianas y que pueden ir desde la saturación de una página de internet hasta la interferencia con sistemas de operación tan importantes como el que se utiliza en los aeropuertos, sólo por mencionar algunos casos.

Sin embargo, es una realidad que el rápido avance de las tecnologías excede la capacidad de respuesta de las autoridades encargadas de proporcionar seguridad a individuos e instituciones públicas y privadas. Por ello es que debemos aprovechar esta coyuntura para desarrollar y establecer en la nueva ley de seguridad interior el tema de la ciberseguridad y prepararnos de la mejor manera posible ante esas amenazas que cada vez serán mayores.

 

EXCELSIOR

 

Enero-febrero 2017