Por Luis Cifuentes

En los últimos años estamos asistiendo a uno de esos episodios de la historia que darán un giro radical. La denominada tercera revolución industrial es un hecho, y nos está llevando a una nueva forma de ver y hacer las cosas, tanto a nivel colectivo como individual. Si las dos revoluciones anteriores tuvieron como impulso principal elementos mecánicos, con las máquinas de vapor en la primera y los motores de combustión en la segunda, esta tercera revolución se apoya de forma muy evidente en la electrónica. Como se suele decir, si no existiera habría que haberla inventado para conseguirlo.

UNA PLACA BASE SOBRE LA QUE SE CREA DE TODO

La verdad es que parece mentira que algo tan simple en apariencia como una placa base sea el comienzo de tantos avances. Aunque detrás de cada diseño placa PCB hay mucho trabajo. El desarrollo de los materiales idóneos para conectar cada uno de los componentes que se convertirán en un transformador que garantice el paso justo de energía para cargar una batería, que también está compuesta de componentes de este tipo, y que a su vez alimenta un dispositivo como puede ser un smartphone, un ordenador con el que se gestionan otros miles de circuitos o un coche eléctrico, es sin duda algo en lo que merece la pena pararse a pensar.

TODO LO QUE NOS RODEA ES ELECTRÓNICO

Puede parecer algo exagerado, pero lo cierto es que si miramos a nuestro alrededor, la electrónica se ha convertido en parte integral de nuestra vida. Y no es algo que ha surgido desde hace poco tiempo, sino que poco a poco se han incorporado dispositivos electrónicos de una forma casi natural. Los despertadores digitales, que hoy se han sustituido casi por completo por el móvil para levantarnos por la mañana, las radios que buscan automáticamente los canales, el televisor y los ordenadores son elementos cotidianos. Y ninguno de ellos sería posible sin contar con un montaje de circuitos electrónicos.

Los wearables o dispositivos conectados del denominado Internet de las cosas, electrodomésticos inteligentes y muchos otros elementos de uso diario son ejemplos de cómo estamos rodeados por completo de electrónica. Y la lista no deja de aumentar.

DESARROLLO DE NUEVOS MATERIALES

Uno de los principales objetivos de la tercera revolución industrial es mejorar el medio ambiente. Lo que impulsa a quienes desarrollan componentes electrónicos a experimentar con materiales de nueva generación, capaces de almacenar y distribuir mejor la energía, reducir los costos y el impacto en el planeta. Algunos de estos ya están integrados en los dispositivos que utilizamos todos los días, mientras que otros están aún en una fase muy temprana de desarrollo.

GRANDES AVANCES PARANUESTRO DÍA A DÍA

En realidad, la tercera revolución industrial no es algo que surge de la noche a la mañana. Tal como ocurrió con las dos anteriores, poco a poco se va incorporando a nuestra vida cotidiana. La creación de componentes electrónicos Málaga es un proceso de desarrollo continuo. Aunque hay que reconocer que el ritmo al que se mueven hoy los avances es muy superior al de hace unas décadas.

Empresas como SENTECNO son conscientes de que la electrónica es esencial en nuestra sociedad. Por ello, colaboran en la creación de placas y componentes, que se convertirán en objetos cotidianos para maquinaria industrial, dispositivos de bolsillo y muchas otras cosas más. Objetos de última generación con los que se hace cada día más patente que vivimos en una revolución continua. La tercera revolución industrial es un hecho gracias en gran medida a la electrónica.

Mayo-junio 2018