Los automóviles hoy en día montan tanta tecnología de seguridad que a veces se vuelve complicado entender que son y cómo pueden ayudarnos. De inicio, debemos saber que los sistemas de seguridad de un automóvil se dividen en dos categorías, unos son los sistemas activos, es decir, aquellos que están en funcionamiento en todo momento y cuyo objetivo es el de ayudarnos a evitar el accidente. El segundo tipo de sistemas son los de seguridad pasiva que, a diferencia de los activos, su objetivo es salvar y la vida y proteger a los ocupantes de lesiones una vez que el accidente ya ha ocurrido o es inevitable que suceda.

Sistema de frenos antibloqueo

El conocido sistema ABS que por sus siglas en inglés significa (Anti-lock Braking System) es considerado vital en nuestros días, si estás por comprar un coche y notas que las opciones en las que estás interesado no lo incluyen lo más recomendable es evitarlas. Los neumáticos de un automóvil se bloquean cuando el conductor aplica el freno de manera brusca y se rebasa la capacidad de adherencia de la llanta con el pavimento, entonces se puede perder el control sobre el automóvil ya que el volante no hace caso a las órdenes del conductor porque como las llantas están bloqueadas, no tienen agarre.

ABS

Los frenos antibloqueo previenen que las llantas se bloqueen porque el modulo del ABS detecta cuando está por ocurrir un bloqueo y entonces aplica y suelta los frenos a velocidades de hasta 20 veces por segundo para que el vehículo se detenga más pronto aun en superficies resbaladizas y para que el conductor mantenga el control del mismo mientras se frena.

El ABS comenzó a utilizarlo Mercedes-Benz en automóviles en 1978 aunque sistemas similares se usaban desde 1929 en aviones que, tras aterrizar, requirieran frenar pronto en condiciones adversas con hielo, nieve y agua.

Bolsas de Aire

Las bolsas de aire son un sistema que ayudan a retener el conductor en su lugar en el momento de un impacto y por lo tanto forman parte del grupo de seguridad pasiva. A través de sensores de impacto situados en puntos estratégicos del vehículo se detecta si se ha sufrido una colisión y en milésimas de segundo se activan los dispositivos de impacto que gracias a una reacción química producen el nitrógeno que infla a las bolsas de nylon y evita que la cabeza del conductor choque contra objetos solidos dentro del habitáculo como el volante, tablero, parabrisas y ventanas.

ABS 3

El primer modelo en el que se ofrecieron las bolsas de aire fue el Mercedes-Benz Clase S de 1981 y hoy en día encontramos airbags a montones, desde las tradicionales frontales que ya casi todos incorporan, hasta las laterales lumbares, de tipo cortina, para rodillas, de cojín, en los cinturones de seguridad y hasta una que evita que las cabezas de los ocupantes frontales choquen entre ellas. De nuevo, si estás buscando un auto, asegúrate de que monte al menos dos bolsas de aire frontales y si no las tiene, evítalo a toda costa.

Control electrónico de estabilidad

ABS 2

El control de estabilidad (ESC) es conocido también por las siglas ESP, VDC o DSC y fue desarrollado por Bosch en los años 90 para la Clase A de la época que por su alto centro de gravedad y corta distancia entre ejes podía derrapar en maniobras bruscas y es considerado como uno de los mayores avances de seguridad de los últimos años. Tan grande es el avance que se calcula que es capaz de evitar el 80% de los accidentes cuando el coche va a derrapar y se hizo obligatoria su incorporación en todos los autos en la unión europea en noviembre de 2011. Una centralita inteligente evalúa hasta 25 veces por segundo las maniobras del conductor y si este percibe que el auto se mueve en una dirección diferente a la deseada entonces activa el sistema de frenos e incluso reduce la potencia del motor para mantener la trayectoria deseada. Hay que mencionar que aunque este sistema lleva las leyes de la física al límite no puede romperlas por lo que debemos siempre de mantenernos alerta y conducir con precaución.

La computadora es el cerebro, los sensores actúan como los ojos y los frenos como las manos de un sistema electrónico de estabilidad.

Distribución electrónica de frenado

El centro de gravedad de todo vehículo se desplaza al frente al activar los frenos y esto conlleva un riesgo de que cuando frenamos con dureza las ruedas traseras puedan bloquearse por falta de tracción. Este sistema actúa en conjunto con el ABS y con sensores en las ruedas traseras detecta cuando este fenómeno va a ocurrir para regular la fuerza de los frenos en el eje trasero y que las ruedas traseras no se bloqueen. También evita que en frenadas a bajas velocidades el auto no se ‘clave’ y termine metiéndose por debajo del auto de enfrente cuando una colisión en inminente.

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Control de tracción

El control tracción funciona mayormente para motores con elevado par de giro que son típicos hoy en día y permite aceleración más segura y suave en condiciones resbaladizas para evitar el patinaje y los coletazos.

El control de tracción (ASR o TC) opera solo en combinación con el acelerador y utiliza componentes del sistema ABS para que, si una rueda comienza a girar más rápido que las demás, entonces sea posible detenerla reduciendo la potencia del motor, evitando que el auto patine y también alargando la vida útil de las llantas.

Cinturones de seguridad

El único sistema que a día de hoy es incluido de serie en todos los autos del mercado mexicano, es uno de los sistemas más conocidos, pero también quizá el más subvaluado.

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Los cinturones de seguridad funcionan en conjunto con las bolsas de aire para que, en caso de colisión, se pueda sostener a los ocupantes en su lugar evitando que choquen con otros objetos dentro del auto. Cuando el auto colisiona se activan y se tensan para que el conductor se mantenga en su asiento y las bolsas de aire hagan el resto del trabajo, evitando lesiones.

Noviembre-diciembre 2016