Por Carlos Arguedas

Costa Rica.- En un futuro no tan lejano, cuando llegue al aeropuerto Juan Santamaría proveniente del exterior no tendrá que hacer fila a la espera de que un funcionario de Migración autorice su ingreso y le selle el pasaporte.

El viajero tendrá que ingresar a una especie de cámara y cubículo para que una máquina verifique su identidad con el rostro y las huellas.

La estimaciones de la Dirección General de Migración es que será a finales del próximo año cuando se inicie la primera fase para poner a operar el equipo denominado e-Gate, que tardaría solo 30 segundos en el reingreso de una persona.

La e-Gate es un módulo donde el viajero desliza el pasaporte por un lector para abrir la puerta. Una vez adentro, una cámara tomará una foto del rostro y la máquina verifica la identidad.

Si la persona es la que dice el pasaporte, la puerta del fondo se abre y el viajero puede seguir hacia los trámites aduanales. De lo contrario, interviene un oficial de Migración para hacer la revisión respectiva.

Esta máquina forma parte de un sistema automatizado de reconocimiento por huellas y razgos faciales conocido como identificación biométrica que pretende adquirir Migración para reforzar la seguridad y agilizar el paso por los puestos fronterizos, dijo Eugenia Víctor, jefa de planificación de la DGME.

“La intención es reducir el tiempo de espera del pasajero, pero a la vez dando seguridad a los procesos. Mantener un equilibrio entre agilidad y control”, precisó.

La funcionaria agregó que el plan, que se espera completar a cuatro años plazo, se perfecciona con el cambio de las libretas de pasaportes a las cuales se les pretende instalar un chip para así evitar falsificaciones.

Todas las medidas fueron bien recibidas por la Cámara Nacional de Turismo (Canatur) que recibe constantemente quejas por las “largas filas” para ingresar y salir de los aeropuertos nacionales.

“Hemos estado al tanto del proyecto para digitalizar el control deingreso de nacionales y extranjeros; eso moderniza el procedimiento.También da más seguridad porque el sistema detecta falsedades en elpasaporte. Ese mecanismo da más confianza con tanto problema que tenemoscon falsificaciones”, expresó Isabel Vargas, presidenta de esa organización.

Los cambios también vendrían a cumplir con recomendaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) que pide facilitar el paso de los pasajeros al tiempo que se mantenga la competitividad.

Como explicó Rolando Richmond Padilla, subdirector de Aviación Civil, contar con el sistema de biometría con las huellas digitales, la cámarapara tomar foto y el pasaporte con chip es cumplir con la seguridad y facilitación.

“Si el Estado cumple, se va a demostrar a la industria aérea o a los operadores que quieran venir, que el país es seguro, que aplica las normas de la OACI”, manifestó el funcionario.

Urgente innovación

Según datos de la DGME, por los aeropuertos Juan Santamaría, en Alajuela, y Daniel Oduber en Liberia, Guanacaste, ingresan un promedio de 2,2 millones de personas al año, entre costarricenses y extranjeros.

En la actualidad a los pasajeros se les somete a un chequeo manual para verificar su identidad. Los oficiales de Migración comparan visualmente la foto del pasaporte con el rostro para verificar que sea la misma persona.

Empero, el sistema tiene debilidades. Para citar un ejemplo, en setiembre del 2016 permitió el paso de seis ciudadanos sirios por el Juan Santamaría. Los foráneos burlaron los controles y solo se supo de ellos, cuando se les detectó en el aeropuerto de Toncontín, en Honduras.

Igualmente, determinó que en los aeropuertos se cuenta desde el 2009 con un sistema de control llamado Simmel, en el cual se valida si el viajero tiene impedimento de salida del Poder Judicial o alertas de la Policía Internacional (Interpol), pero este procedimiento requiere actualización.

Eugenia Víctor dijo que como opción se pensó en un sistema moderno, que ahora denominan Sicomi, el cual cumple con las exigencias aeroportuarias de agilidad y seguridad que tiene la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), para las terminales aéreas internacionales.

“Sicomi potencializa el uso de las nuevas tecnología en control migratorio, servicios y facilitación brindando respuestas oportunas, confiables y seguras. Incluye la identificación por huellas dactilares, el reconocimiento fácial, el uso del pasaporte electrónico y facilita la entrada de viajeros”, agregó.

Para instalarlo se contratará un consorcio mediante licitación pública. El costo del proyecto es de $30 millones (¢17.100 millones) y la primera etapa se espera que entre a funcionar a finales del 2018.

Inscribir a los usuarios

Para poner en marcha el nuevo método de revisión, Migración debe enrolar a los cerca de 600.000 costarricenses y extranjeros residentes, que tienen pasaporte.

Para eso tomarán como base la huella de los dedos pulgares que guarda el Registro Civil de todos los costarricenses que sacan cédula. Además, Migración instalará puestos en diferentes lugares (que en su momento daran a conocer la ubicación) para tomar las huellas de los otros ocho dedos. El sistema requiere de las huellas de todos los dedos. Además, se tomará una foto del rostro como prueba de que esas huellas corresponden a la persona de la foto.

Este proceso se hará de manera gradual y se aplicará cuando se cambie el pasaporte, que tiene una vigencia de seis años.

Toda la información personal obtenida se almacenará en una base de datos, con conexiones a los 14 puestos fronterizos del país. Sin embargo, el plan empezará con los aeropuertos Juan Santamaría y Daniel Oduber. Luego se extenderá a Peñas Blancas y Paso Canoas y los restantes pasos en fronteras.

Eugenia Víctor dijo que el plan se completa con la instalación de las e-Gate. El Santamaría tendrá seis y el Daniel Oduber cuatro.

Esos módulos inteligentes tendrán acceso a los datos biométricos de las personas empadronadas, por eso cuando se desliza el pasaporte, se ponen la manos en los sensores y se toma la fotografía, el sistema verifica la identidad de la persona en solo 30 segundos.

Para el exdirector de Migración, Marco Badilla Chavarría, el sistema es muy beneficioso. “En buena hora todo lo que contribuya a reforzar los sistemas de identidad y que se incorpore la biometría. Hay rasgos característicos en el rostro. Siento que es ambicioso pero también muy necesario para el país”

Noviembre-diciembre 2017