• Alberto González

Pachuca, Hidalgo.-  Lo que inicialmente fueron 11 mil 477 hectáreas para el proyecto del aeropuerto del Valle de Tizayuca, anunciado por el gobierno estatal de Jesús Murillo Káram (1993-1999), en abril de 2014 se transformó en Plataforma Logística de Hidalgo (PLATAH), que ocuparía apenas 900 hectáreas en Villa de Tezontepec y Zapotlán de Juárez, principalmente.
Y poco se sabe con respecto al resto de las tierras. ¿A quién pertenecen? ¿Qué uso se les dará?
Sin embargo, el sueño inicial resurgió en 2012, siendo gobernador Francisco Olvera, y el entonces candidato a la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto, firmó públicamente un compromiso de construirlo como en forma original se planeó años atrás, durante una gira por la entidad.
En Mixquiahuala, durante ese 2012, para El Sol de Hidalgo fue entrevistado al respecto el mandatario hidalguense sobre qué presagiaba le correspondería del mencionado proyecto.
“Me conformo con mostrar la licencia de construcción y poner la primera piedra”, fue su respuesta concreta.
No se cumplió y quedó cancelado cuando el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, anunció que el Nuevo Aeropuerto Internacional de México estará en Texcoco, Estado de México.
A casi dos décadas que en Hidalgo fue nota nacional e internacional por la envergadura de construir una alternativa al existente en la Ciudad de México (CDMX), la Secretaría de Desarrollo Económico del estado, en voz de su titular, José Luis Romo, dijo que en el ámbito estatal, el objetivo es aprovechar cada metro de tierra para uso industrial en Hidalgo.
Al acudir a las áreas de Comunicación Social de la Secretaría de Obras Públicas y Ordenamiento Territorial, y Desarrollo Económico estatales, y las presidencias municipales de Tolcayuca, Villa de Tezontepec y Zapotlán de Juárez, inicialmente no tenían nada de información bajo el denominado proyecto del aeropuerto.
Ante la insistencia, hubo respuesta en Desarrollo Económico y las alcaldías de Villa de Tezontepec y Zapotlán de Juárez. Hablaron del proyecto PLATAH. En Tolcayuca oficialmente “no hay nada” y en la Secretaría de Obras Públicas, al cierre de la edición, no hubo respuesta.
En general, al ser nuevas administraciones públicas, no recuerdan algo al respecto, lo identifican como PLATAH.
LAS PROYECCIONES
José Luis Romo, antes que referirse al frustrado proyecto, puso énfasis que se buscó explotar la vocación logística de Hidalgo en la zona de Tizayuca, que se ha constituido en un nodo de comunicación vial en el ámbito nacional, por su conectividad con el Arco Norte y el centro del país.
“¿Por qué ahí? Porque se ha constituido en un nodo muy importante de conexión en el ámbito nacional, porque de ahí puedes conectar a través del Arco Norte todo lo que tienes en el oriente y occidente del país.
“Puedes pasar y conectar la ciudad económica de Puebla y Tlaxcala hacia el Bajío; por otro lado, también le puedes sacar ventaja porque tienes una muy buena conectividad a uno de los mercados más grandes de América Latina: la zona Metropolitana del Valle de México”.
Visto en esa perspectiva, dijo que el tema más importante es la vocación logística y cómo aprovecharla.
“Hay muchas herramientas, una de ellas que se planteó es con una infraestructura aeroportuaria, sin embargo, aquí lo que debemos preocuparnos es cuál es el objetivo final de cualquier infraestructura logística; el objetivo final es generar empleo y oportunidades para los hidalguenses”.
Misión del gobernador Omar Fayad Meneses, enfatizó.
Es el cuarto mandatario hidalguense desde el anuncio del aeropuerto, y el segundo en contar con PLATAH que recibió con solo una planta, y ahora, a un año de que inició el sexenio estatal 2016-2022, afirmó José Luis Romo, hay tres fábricas más construidas y 13 prospectos con inversión.
“Lo que esperamos ver en los próximos meses es un proceso acelerado de llegada de inversiones”.
En ese lapso, entre el anuncio del proyecto aeroportuario y ahora PLATAH, el joven funcionario trabajó en el gobierno federal y realizó estudios en Reino Unido.
Hoy, en su calidad de secretario de Desarrollo Económico, precisó que los perfiles industriales que se buscan para asentarse en Hidalgo están divididos en cuatro clasificaciones.
“Tenemos muy clara la estrategia de desarrollo económico, cuáles son los sectores que nos permiten generar empleos de buena calidad para los hidalguenses; nosotros nos propusimos cuatro sectores estratégicos y uno transversal.
“Estos los escogimos porque la probabilidad de que lleguen inversiones por las vocaciones que tenemos son altas; en segundo porque los salarios que ofrecen fluctúan entre dos y tres por ciento más alto que el promedio en el estado, y el tercero porque son los sectores que van a crecer en el futuro”.
En vez de arriesgar en sectores que están de moda, “pero que se van a morir en cinco años, los sectores que proponemos son los que van a crecer en los próximos 30 años”, subrayó.
Esos son el químico-farmacéutico: tenemos capital humano, estudiantes y buena logística, elementos clave para ser exitoso.
El agroindustrial; claro ejemplo la inversión del grupo cervecero Modelo, considerando nuestra vocación agrícola, lo que debemos hacer es en vez de nada más producir la materia prima (cebada), hay que traer al estado la transformación de ella para que el valor se quede en Hidalgo.
El tercero es el tema de la movilidad sustentable, que es lo que trabajaron con las armadoras automotrices Jak, así como el prototipo del taxi eléctrico para la CDMX, que ya lo trabaja la misma compañía.
En el sector energético, derivado de la Reforma Energética, lo que buscan es generar y participar en la generación energética, creando un “cluster” (palabra en inglés que significa, según Michael Porter, agrupación de empresas e instituciones relacionadas entre sí, pertenecientes a un mismo sector o segmento de mercado, que se encuentran próximas) energético.
“El transversal es muy sencillo: son cuatro ejes, cuatro escalones que tenemos que subir. El primero es generar un ambiente de negocios, porque si no lo tenemos, los que hay no van a crecer o aprovechar las inversiones que van a llegar.
“Los que llegan hay que darles un efecto de promoción, pero si no ven las condiciones, nunca se van a instalar”.
Por eso, están trabajando con las presidencias municipales para simplificar los requisitos para abrir empresas, puntualizó.
Como segundo paso, crear una red que soporte las nuevas inversiones y tener un apoyo para los que ya pasaron por el estado.
El tercer pilar de la estrategia es orientar estos esfuerzos a sectores estratégicos de futuro.
“No estar aventando dardos por todos lados; que si hoy me llega la industria aeronáutica, se oye muy bonito, pero hay que responder las preguntas más relevantes: ¿tenemos las condiciones para que se establezcan?, ¿el capital humano?, ¿contra quién competimos?”
Bajo ese panorama de este sexenio estatal, explicado por José Luis Romo, está olvidado el aeropuerto y abiertas las posibilidades para que Hidalgo, como su meta general, genere 10 mil empleos al año.
Porque estos cuatro sectores son “tractores”, una vez instalados y operando, necesitarán servicios de administración, cómputo, lo que generará una derrama económica.
Sin dejar de lado algo importante, hay oferta educativa para esos cuatro sectores.
Dijo que el gobernador no quiere programas, quiere estrategias; en resumen, lo que se ha traducido en 15 meses de su cargo en inversión de más de 27 mil millones de pesos.