Este es el sexenio de las reformas: laboral, fiscal, energética, educativa y financiera, entre otras, pero en los ramos que más afectan a la población, como es el de la seguridad pública, no ha habido una reforma integral que corrija las graves  irregularidades que afectan a la población en su parte más vulnerable, su seguridad. Se han establecido algunos parches a la legislación, que más bien favorecen al delincuente, como juicios orales y las penas corporales que pueden cumplirse en libertad, confiando en la reinserción social sin que haya un procedimiento ni personal, ni presupuesto suficiente para dar seguimiento a los miles de delincuentes que se dejan en libertad bajo palabra.

La reforma en seguridad pública debe ser integral, en tramitología, en la carcelaria, en lo judicial, policíaca y logística.

Independientemente de que la represión de la delincuencia sea efectiva, se requiere combatir las causas que la provocan, si no ha dado resultado la persecución y captura de los delincuentes, deben combatirse las causas que la motivan, como el tráfico de drogas que la solución para combatirla es la legalización; el tráfico de armas cuya solución es evitar el contrabando; la desaparición de personas, cuya solución sería aumentar el número de investigadores designados a dar seguimiento a la búsqueda. El robo en todas sus variantes al grado de que si no se localizan los bienes robados, la autoridad debería indemnizar a las víctimas.

En el procedimiento judicial, se deben agilizar los trámites ante el aumento desmesurado de delitos, debe automatizarse la denuncia haciéndola por internet, mediante el llenado de un formulario, el cual se puede complementar con un diálogo en chat y ratificarse personalmente mediante citatorio previo con día y hora. Acortar los tiempos y trámites es parte de la solución. Después de cierto tiempo, si no se obtienen resultados, se indemnizaría a las víctimas con un porcentaje del valor comprobado de su pérdida. En caso de capturar al delincuente, eliminar el ocioso careo que puede facilitar las represalias.

La seguridad es un sentimiento intangible, se siente o no se siente. Para evitar ser una víctima potencial del delito, es muy conveniente que se difunda el Manual Preventivo Contra la Delincuencia. Se estima que su observancia previene hasta 90% la comisión de delitos.

Algunas de las reglas de ese manual son: en el medio familiar, estar informado de donde están, a donde van, con quien están los miembros de la familia.

En la calle, caminar cerca de la pared en sentido contrario al tránsito. No usar el celular en la vía pública. Si percibe que lo siguen cambiar de dirección y acercarse al lugar en donde haya más personas. Tener las llaves del automóvil en la mano. No usar cajeros automáticos por la noche, procurar los que están dentro de centros comerciales. Estacionarse en lugar seguro, bien iluminado, mirar el entorno antes de subir a su auto. Colocar los seguros en cuanto suba, colocar el cinturón y arrancar. No llevar a la vista ningún objeto, colóquelo en la cajuela.

En casa, proteger con alarmas, cercas eléctricas, cámaras de vigilancia y si es posible, perro guardián entrenado, iluminar la puerta de acceso, guardar sus valores en caja de seguridad oculta. Si al regresar ve indicios de que han sido violadas las cerraduras de su casa, no entre, llame a la policía. Esté alerta siempre, la delincuencia crece más rápido que las autoridades. Cuídese y cuide su patrimonio.

Mayo-junio 2018