Rusia tiene planeado desarrollar un avión generador de interferencias radioelectrónicas con vistas a desactivar satélites militares del potencial enemigo.

“Este aparato estará dotado de sistemas conceptualmente nuevos con los que se podrán suprimir los equipos radioelectrónicos de cualquier objetivo terrestre, aéreo o naval”, ha declarado una fuente de la industria de defensa de Rusia, bajo condición de anonimato.

En declaraciones ofrecidas este lunes a la agencia rusa estatal RIA Novosti, la fuente ha explicado que la aeronave de guerra radioelectrónica será capaz de desactivar satélites enemigos responsables de la localización y la comunicación sobre el terreno.

Ese nuevo avión reemplazaría al Il-22PP Porúbschik en la Fuerza Aérea de Rusia y podría ser construido en base a un avión más moderno probablemente el Tu-214 o el Il-76, ha agregado antes de aseverar que ya se ha preparado el anteproyecto para comenzar el desarrollo experimental de dicho aparato.

“Este aparato (un nuevo avión generador de interferencias radioelectrónicas) estará dotado de sistemas conceptualmente nuevos con los que se podrán suprimir los equipos radioelectrónicos de cualquier objetivo terrestre, aéreo o naval”, declara una fuente de la industria de defensa de Rusia, bajo condición de anonimato.

En esta misma línea, la citada fuente ha dado a conocer que actualmente Rusia dispone de tres aviones de guerra electrónica Ilyushin IL-22 PP (Porúbschik) —su más avanzado avión para misiones especiales— los cuales pueden detectar las señales radiales de los sistemas del potencial enemigo, suprimirlos con poderosas ondas de interferencia o distorsionar las señales de su radar.

El Il-22P es una Plataforma de Inteligencia de Señales (SIGINT, por sus siglas en inglés) y de bloqueo de interferencias, que se ha construido alrededor de una estructura remodelada del Il-22, que es un puesto de mando aéreo y un avión de radio-relé basado en el avión turbopropulsor Ilyushin Il-18D.

El Il-22PP porta antenas del sistema de contramedidas electrónicas (ECM, por sus siglas en inglés) L-415 y una vaina fija debajo del fuselaje contiene 16 lanzadores de cañón de 26 milímetros UV-26M para su autodefensa, así como dos lanzadores más de 14 rondas de asalto de 50 milímetros.

Para contrarrestar posibles amenazas del Occidente, Rusia se ha enfocado últimamente en el mejoramiento del equipamiento de sus fuerzas, con modernos artefactos bélicos y ha informado de su plan de equipar su flota de guerra electrónica con el 70 por ciento de la tecnología más avanzada para el año 2020.

 

Julio-agosto 2018