Nota-Banca-y-FinanzasPor Alberto Ortín

La compra de Banco Popular por parte de Santander consolida la posición de liderazgo del banco presidido por Ana Botín en España. Pero también en México, donde Popular poseía el 25% del capital de BX+, la entidad financiera controlada por la familia Del Valle.

Banco Popular anunció a finales de 2013 una alianza con BX+ por la que compraba un 24,99% de la entidad mexicana mientras que los Del Valle tomaban el 6% del banco español -liderando un grupo de inversores mexicanos- con una inversión de 450 millones de euros.

La compra de Popular por parte de Santander, comunicada el pasado miércoles, previa resolución de la entidad presidida hasta entonces presidida por Emilio Saracho, convierte automáticamente a Santander en accionista de referencia de BX+, como confirman fuentes cercanas al banco español, que indican que todavía no se ha analizado qué hacer con dicha participación.

“Banco Popular adquirió el 24,99% de nuestro capital ocupando dos puestos en el Consejo de Administración y aportando su experiencia y valiosas prácticas de negocio”, explica el portavoz de BX+ a Vozpópuli. “Sin embargo, BX+ ha mantenido su autonomía en la toma de decisiones”, indica. “Por este motivo, nuestra operatividad y solidez no se verán afectadas –en ningún nivel– por este anuncio [la compra de Popular por parte de Santander] y mantendremos nuestros objetivos estratégicos con miras a cumplir el plan trazado para 2019”, añade.

BX+ contempla salir a Bolsa en 2019. El banco se creó en el año 2003 a través de la adquisición de Dresdner Bank México, y se define como el grupo financiero “de mayor crecimiento en el segmento comercial en México durante el 2016”. Cuenta con cuatro unidades de negocio: “Banco, Casa de Bolsa, Seguros y Arrendadora”, y asegura que se ha propuesto “revolucionar la forma de hacer banca en México, innovando constantemente nuestros productos y servicios ligados a la banca digital”. Según los resultados de 2016 publicados por la entidad mexicana, BX+ gestiona activos por valor de 2.794 millones de euros, aproximadamente.

El consejo de administración de BX+ está presidido por Antonio del Valle Perochena, mientras que su padre, Antonio del Valle Ruiz, es presidente “vitalicio”. También están presentes en el consejo del banco, o como suplentes, María Blanca del Valle Perochena; Francisco Javier del Valle Perochena; y María Guadalupe del Valle Perochena.

De acuerdo a la información publicada en la web de BX+, los representantes de Popular en su consejo de administración eran Francisco Aparicio Valls -secretario del consejo del banco español hasta su salida, el pasado 18 de mayo-, y Jorge Rossell Granados, encargado desde 2009 de todas las oficinas de representación de Grupo Banco Popular en Latinoamérica.

Fuentes del mercado consideran que una opción lógica sería que la familia Del Valle comprara a Santander su participación en BX+, aunque la pérdida sufrida por los mexicanos en Popular (todos los accionistas del banco han perdido su dinero tras la resolución y posterior venta a Santander) podría hacer que se replantearan la operación. A pesar de las fuertes pérdidas, la asociación de accionistas minoritarios controlada por el despacho Cremades & Calvo Sotelo, Aemec, ha puesto en el punto de mira a la familia mexicana al reclamar una investigación para saber si los Del Valle tomaron posiciones bajistas sobre Popular.

“Con respecto a B×+ nosotros no tenemos participación alguna en Banco Popular, por eso es que nuestra operatividad o solidez no se ve afectada por ello”, subraya el portavoz de BX+, explicando de esta forma que no es el banco mexicano la entidad que tenía acciones de Popular, sino sólo a título particular la familia Del Valle y sus socios.

Posición de liderazgo

Santander incluye México entre los diez mercados principales en los que considera que tiene “una masa crítica y posiciones de liderazgo” (Argentina, Brasil, Chile, España, Estados Unidos, México, Polonia, Portugal y Reino Unido y en el negocio de financiación al consumo en Europa).

De acuerdo al último informe financiero anual de Santander, el banco español logró, sin tipo de cambio, un crecimiento en 2016 del 14% en México. En resultados, el beneficio atribuido de Santander en México se situó el pasado año en los 629 millones de euros “un aumento del 18% apalancado fundamentalmente en el crecimiento de los ingresos y en la mejora del coste del crédito”.

Mayo-junio 2017