Los creadores de Conecta Bike en el parque científico de la UMH de Elche.

Su dispositivo alerta de la cercanía de vehículos motorizados al ciclista

Ofrece la opción de cargar el teléfono móvil y reproducir listas de música, utilizar el GPS o hacer llamadas con un solo click

Una empresa ilicitana desarrolla un dispositivo electrónico, único en el mundo, para dotar de mayor protección a los ciclistas frente a los vehículos motorizados. Esta herramienta detecta si se acerca un automóvil por detrás o intenta adelantarlo, además de realizar una llamada de emergencia y enviar la ubicación en caso de accidente

¿Es difícil llegar a imaginar el poder cargar el teléfono móvil mientras pedaleas, escuchas tu música favorita o buscas la ruta más rápida y a la vez conectas los intermitentes de tu bicicleta, mientras un radar detecta si se te acerca un vehículo por detrás? Estas son algunas de las características de un nuevo dispositivo tecnológico, único en el mundo, con el que dotar a las bicicletas de los sistemas de seguridad de los que disponen los vehículos motorizados.

Este sistema de seguridad está enfocado principalmente para la gente que utiliza la bicicleta en sus desplazamientos cotidianos por la ciudad. Para ir a la universidad, a trabajar o de paseo. «Nuestro objetivo es diseñar, fabricar y desarrollar tecnología para que la gente pueda ir más segura en la bicicleta», afirma uno de los creadores y CEO de Conecta Bike, Miguel Navarro.

Conecta Bike fue creada en 2016 y forma parte del Parque Científico de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche. La empresa está promovida por los titulados en el Máster en Dirección y Administración de Empresas (MBA) de la UMH, Miguel Navarro y Mariano Alfaro, quienes, como usuarios habituales de la bicicleta plasmaron su idea, aprovechando su trabajo de fin de máster, y comenzaron a desarrollar un dispositivo que aunara todas las funciones que necesita un ciclista, pero que además les proporcionara toda la seguridad sobre las dos ruedas.

Desde hace unos meses está disponible para su venta el sistema de seguridad básico, formado por un dispositivo lumínico que se ubica en la parte trasera de la bicicleta, debajo del sillín y que se maneja de forma sencilla a través de un pequeño joystick inalámbrico situado en el manillar. De esta forma, el ciclista, con el dedo pulgar y sin soltar la mano, señaliza cuando va a frenar o si va a poner los intermitentes. «Queremos que el resto de vehículos motorizados vean más al ciclista y con ello intentar reducir la siniestralidad».

Además cuenta con un sensor de lluvia y una guía que marca los carriles virtuales de la bicicleta mediante láser, para que la visibilidad detrás del ciclista aumente. «Así evitamos que el usuario de la bici tenga que realizar los incómodos movimientos con los brazos cada vez que quiera llevar a cabo cualquier acción».

En 2019 estará disponible un nuevo dispositivo electrónico con el que lograr una «seguridad más potente», gracias al desarrollo de una tecnología más compleja, que incluye una aplicación móvil que englobe todo el funcionamiento del sistema y que además conecte bicicleta y smartphone, agrupando distintas herramientas para los ciclistas. Todo se puede manejar a través del joystick y el smartphone, intentando trasladar el concepto del coche a la bicicleta. «Es como el símil de un coche, que en el volante tendría su joystick, pero además tiene una pantalla y mucha seguridad».

En esta versión mejorada destaca la inclusión de un radar que avisa al ciclista de que se le acerca un vehículo por detrás o que se le va a adelantar, «de forma que no tenga que estar constantemente girando la cabeza y tenga una mayor sensación de seguridad». Además, en caso de accidente, «detecta con un acelerómetro del dispositivo que te has caído y no se produce una respuesta, envía un mensaje con la ubicación o bien hace una llamada de teléfono a un número previamente determinado». «No hay nada igual en todo el mundo», asegura.

Además, ofrece la opción de cargar el teléfono móvil y reproducir listas de música, utilizar el GPS o hacer llamadas con un solo click, el encendido y apagado automático de las luces, además de proporcionar al usuario información en tiempo real en la pantalla sobre las pulsaciones, cuentakilómetros, velocidad o la pendiente. «Que la experiencia de viaje sobre dos ruedas sea mucho más completa».

«Para reducir la siniestralidad existen dos vías. La primera de ellas, a medio y largo plazo, es la educación, que debe iniciarse en la escuela a través de campañas de concienciación, y nosotros hemos optado por una vía más a corto plazo, que es dotar de sistemas de seguridad más potentes a los ciclistas», reconoce Navarro, quien deja claro que no quieren que este sistema sea exclusivo de una marca de bicicletas, sino que cualquier usuario que tenga bici se pueda beneficiar de Conecta Bike. «El dispositivo de seguridad básico pretende que cualquier ciclista vaya más seguro y el otro, está dirigido para aquellos que quieran ir mucho más seguros y sin preocuparse del resto».

La empresa ha firmado un acuerdo de colaboración con la Fundación Sedesa de Ayuda a Víctimas de Accidentes de Tráfico, para promover valores de educación vial entre la sociedad y reducir el número de colisiones con ciclistas. Dentro de esta iniciativa se organizarán charlas y talleres abiertos al público para sensibilizar en materia de educación vial y concienciar de los riesgos que corren los ciclistas en carretera.

Por otra parte, se creará el equipo ciclista Fundación Sedesa-Conecta Bike, que participará en carreras para dar a conocer la iniciativa puesta en marcha por las dos entidades. Además la empresa ilicitana cederá a la Fundación un porcentaje de las ventas de su dispositivo de seguridad para ciclistas con el objetivo de impulsar y apoyar la labor de esta asociación. «Pretendemos sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de la seguridad vial y concienciar de los peligros que existen en carretera para los ciclistas. El ciclista es el gran olvidado de la carretera, en una jungla que es el asfalto».

Además, Conecta Bike ha sido galardonada en el 3º Sprint de Creación de Empresas de la UMH y en los premios «Emprendedor del mes», que otorga el Ayuntamiento de Elche. Además, ha recibido una subvención de cerca de 38.000 euros del Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE). Sin embargo Navarro lo tiene claro. «Los premios están bien, te dan alegría momentánea y sirven para darse cuenta de que vas en el buen camino pero el único juez que sirve es el cliente y eso es lo que importa».

Las nuevas ideas siguen surgiendo, ahora relacionadas con el mundo de la moto, «que también tienen falta de seguridad».

Mayo-junio 2018