Nota-Tecnologia-y-Electronica

Por Javier López Tazón

La culpa fue mía. No se me ocurrió que el reconocimiento de caras y el alcance del zoom de la Nest Cam IQ fuera tan potente. También he de decir que, como suele suceder, no leí el manual ampliado de uso, tan sólo eché un vistazo a la guía rápida: en realidad, tres iconos.

El resultado de esa imprudencia fue que recibí más de 90 avisos en aproximadamente hora y media. La IQ estaba viendo todas las caras que aparecían en la tele y las identificaba como diferentes de las que tenía registradas en la biblioteca. En total fueron alrededor de 130 caras, entre ellas las de políticos como Pablo Iglesias en la manifestación del Orgullo Gay de Madrid, pero también presentadores, actores…

Entre los avisos provocados y fortuitos, tan sólo hubo uno que no he conseguido identificar a pesar de haber visto y escuchado el vídeo que grabó la Nest Cam IQ varias veces. Una alarma a primera hora de la mañana, justo cuando la luz en la habitación era suficiente para pasar del modo infrarrojos al convencional.

Vaya por delante que cada nueva generación, cada nueva cámara de este tipo que se lanza, está mejor resuelta, tiene mayor resolución de vídeo, mejor audio, más prestaciones, más inteligencia… y, sin embargo, les sigue faltando un par de detalles que me parecen muy importantes. El primero es que ante cualquier corte de luz quedan totalmente ciegas.

No llevan respaldo de una batería. Y, por tamaño, al menos en esta IQ, podrían llevarla. No se trata de una batería para darles autonomía de días, sino mantener el funcionamiento durante una o media hora de forma que sean capaces de recopilar la información suficiente para saber qué ha sucedido.

Tampoco serviría de mucho una batería cuando se trata de equipos que funcionan a través de conexiones WiFi. Si se corta la luz en un domicilio, adiós a la WiFi. Y, ya me dirás cómo avisa una cámara de que se ha ido la luz, si no tiene tampoco conexión. Así que, aquí va el segundo detalle: un módulo SIM o, cuando por fin se llegue al estándar, una tarjeta e-SIM.

No me vale que me digan que eso encarece, porque la Nest Cam IQ no es barata: 349 euros. Tampoco me sirve la excusa de que habría que pagar una cuota mensual para asegurar el funcionamiento de la SIM, porque las funciones avanzadas de esta cámara de vigilancia se logran a través de la suscripción a Nest Aware, que son 10 euros al mes.

A cambio de ese precio, la nueva cámara de Nest (recuérdese que Google compró Nest poco tiempo después de que presentaran su termostato inteligente) ofrece ahora vídeo de alta calidad, con un sensor de ocho megapíxeles y un zoom de 12 x que permite hasta reconocer rostros en la pantalla de un televisor a varios metros, grabación nocturna apoyada en dos LED infrarrojos, sonido mejorado con cancelación de ruido ambiental y de ecos y un sistema de cifrado del vídeo en la propia cámara.

La forma de foco permite orientar la cámara en cualquier dirección y cuenta con un tornillo estándar para fijarla. Está construida de un policarbonato capaz de aguantar temperaturas altas. Éste sigue siendo un problema, porque tanto la anterior Nest Cam como esta IQ se calientan bastante.

La IQ, cuando detecta una persona en su radio de acción es capaz de diferenciarla de sombras o efectos sobre las paredes y de mascotas y envía una alerta con la foto ampliada de la cara de esa persona. De la misma forma, cuando se observa lo que está sucediendo en tiempo real también se puede llegar a esos niveles de detalle ampliando la imagen.

La suscripción a Nest Aware permite recibir notificaciones sobre la persona que entra en casa, si previamente se ha identificado y está en la biblioteca de la cámara. También informa ahora de sonidos. Se activa cuando oye ruidos que considera extraños y avisa, por ejemplo, de que está escuchando una conversación. También mantiene el historial de vídeo y el sistema de consulta de imágenes Línea de Visión que permite navegar por las imágenes de varios días para encontrar en segundos los hitos relevantes y crear y compartir clips con ellos.

Al no ser sistemas concertados con la Policía, la creación de clips se convierte en una característica más relevante, ya que se puede presentar como documentación extra a la hora de realizar una denuncia.

Julio-agosto 2017