Han pasado ya muchos años desde la creación de las primeras cámaras de vídeo y su uso en la videovigilancia. Algunos expertos aseguran que fue en 1942 cuando las cámaras comenzaron a ser usadas como elemento de seguridad en un circuito cerrado de televisión.

Los primeros sistemas, con cámaras en blanco y negro conectadas a monitores, fueron creados para monitorear el lanzamiento de cohetes. Estos fueron los inicios de la videovigilancia, que ha tenido un crecimiento vertiginoso en las últimas décadas.

Al principio, la videovigilancia requería para funcionar de un circuito cerrado continuamente monitoreado por una persona. Con la creación de las cintas de vídeo en la década de los 60´s, este proceso se haría más fácil gracias a la posibilidad de grabar lo que las cámaras registraban.

Menos de una década después, bancos y tiendas departamentales empezaron a usar esta tecnología como una medida de seguridad. En las siguientes dos décadas las mejoras tecnológicas, como la mejor visión en situaciones de poca luz y cámaras más pequeñas, permitieron que esta tecnología se adentrara también en los hogares.

En los años 90, el lanzamiento de las cámaras IP marcó un nuevo nacimiento de la videovigilancia, en donde las cámaras se conectan a una red de internet sin la necesidad de una computadora, permitiendo a los usuarios revisarlas desde cualquier dispositivo conectado a la red.

Hoy en día, la videovigilancia es una herramienta indispensable de la seguridad. El último avance, el reconocimiento facial, hace de la videovigilancia una herramienta atractiva para muchos nichos de mercado, e inclusive para los gobiernos.

La preocupación por la seguridad cibernética en la videovigilancia se ha convertido en un punto a seguir para las soluciones de seguridad. Aunque durante muchos años se consideró la videovigilancia como una solución completa de seguridad, hoy en día es tan sólo una herramienta. Actualmente la seguridad es un servicio, que no sólo incluye la videovigilancia, sino que incorpora la seguridad en la red y la seguridad en el software.

Hoy las empresas fabricantes de cámaras de videovigilancia trabajan, tanto en el hardware como en el software, con herramientas que permitan la seguridad de extremo a extremo, haciendo que las soluciones de seguridad sean más accesibles a los usuarios, más seguras y les permitan un mayor control de lo que sucede en sus casas, áreas de trabajo, o lugares abiertos, como aeropuertos o plazas comerciales.

El uso cada vez más extendido de la videovigilancia obliga a una reflexión: ¿qué pasa con la intimidad? Un derecho fundamental e innato de todos los seres humanos. La invasión a la intimidad es cada vez más palpable y directa. Al mismo tiempo que las cámaras se despliegan, como un enorme ejército de observadores, la tecnología avanza imparable. El nuevo software de reconocimiento facial ya permite distinguir la identidad de las personas que pasean por las calles.

El Reino Unido es uno de los lugares más vigilados del mundo. Con más de 4 millones de cámaras conectadas, produce un volumen enorme de materiales y la mayoría de los videos no se llegan a ver nunca. Sin embargo, el año pasado una empresa quiso sacarle provecho a este negocio aun sin explotar. Internet Eyes es un portal que ofrece, a los propietarios de esas cámaras (policías, empresas y particulares) la posibilidad de trasmitir en vivo, y a todo el mundo, gracias a la red.

Aunque los dueños de las cámaras sí tienen que pagar una pequeña cuota, mirar es gratis. Cualquier persona que lo desee puede ver esas transmisiones, en directo, desde la comodidad de su casa. Sólo hay que registrarse en la página, y si el espectador tiene la suerte de ser testigo de un crimen, puede alertar a la policía y obtener una recompensa de mil libras.

Del otro lado del mundo, en el noroeste de China, en la ciudad de Urumqi, donde viven 1.6 millones de personas, en un solo año el gobierno instaló 60 mil cámaras de seguridad en sus calles. Según el periódico The New York Times, sólo en una intersección de varias calles hay 39 cámaras que observan los movimientos de sus habitantes. El motivo principal de este despliegue tecnológico es la violencia interétnica entre musulmanes y chinos.

Pero esto no es algo fuera de lo común en China, donde más de 15 millones de cámaras observan calles, hoteles, museos, cafeterías, escuelas, autobuses y estaciones. Sólo en la capital de ese país se asegura que hay más de 450 mil cámaras de seguridad.

En contraste, en la Ciudad de México hay unas 15 mil cámaras instaladas, pero cada año el número crece. El gobierno de la capital tiene una unidad central llamada C4: Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo. Su objetivo es ayudar a construir una ciudad más segura.

Sin embargo, todavía no se ha demostrado que estas cámaras ayuden a evitar la comisión de delitos. Opositores y organizaciones defensoras de los derechos humanos aseguran que el peligro de esta excesiva videovigilancia es que se convierta en un instrumento de control para toda la sociedad. Como sea, la tecnología ya está aquí.

Un poco de historia

La primera referencia al Circuito Cerrado de Televisión fue en 1942, con un mecanismo desarrollado por la empresa Siemens AG para el ejército alemán con la finalidad de poder monitorear el lanzamiento de los misiles V2. También en los años 40, el ejército norteamericano utilizó un sistema similar para poder monitorear de manera segura las armas atómicas.

La primera comercialización de este tipo de sistemas fue en 1949, por la empresa Vericon. En ese entonces no se disponía de sistemas de grabación de imagen, por lo que el monitoreo debía hacerse de forma continua.

Fue hasta 1951 cuando apareció el primer sistema que permitía almacenar las imágenes en una cinta de video: el VTR, que era una videograbadora de uso doméstico y de transistores, que utilizaba una cinta de 1/2 pulgada de ancho y era capaz de ofrecer más de una hora continua de grabación.

En los años siguientes, los sistemas de CCTV ya no sólo fueron utilizados por las entidades públicas o militares, y las empresas privadas empezaron a añadir estos sistemas como medidas de seguridad. Nunca se demostró que pudieran bajar el índice de criminalidad, pero sí ayudó a la hora de capturar a los delincuentes.

Uno de los primeros gobiernos que utilizó estos sistemas de monitoreo para controlar el tráfico y las manifestaciones fue el gobierno británico.

Tuvieron que pasar muchos años para llegar a la era digital de los CCTV. En 1996 Axis desarrolló la primera cámara IP, la Neteye 200. La llegada de la informática en esa cámara produjo grandes avances en relación al sistema analógico.

Esta cámara venía con un servidor digital incrustado en la tarjeta que permitió, por primera vez, que una cámara pudiera conectarse con una red de computadoras, de ahí su nombre IP, que significa “Internet Protocol”. Este dispositivo permitía la grabación de la señal en gran calidad, y podía detectar movimientos. La definición del vídeo era muy superior a la de los sistemas analógicos.

Para conocer un poco más a detalle al líder y pionero de la videovigilancia, platicamos con Manuel Zamudio, de Axis Communications. Esto fue lo que nos dijo:

“Axis siempre se ha caracterizado por ser innovadora, por cambiar el “estatus quo” al ofrecer tecnologías disruptivas que han logrado cambiar la manera de resolver las necesidades, como el primer codificador de vídeo del mundo, la primera cámara megapíxel para redes IP, la primera cámara IP PTZ, la primera cámara térmica para red, el primer parlante IP, el primer radar IP, etcétera. Cada uno de ellos, posicionándose como un complemento importante en la búsqueda de construir un mundo más inteligente y seguro”.

XTREM SECURE: ¿Cuáles son las

 novedades tecnológicas que hay actualmente en el mercado nacional?

MANUEL ZAMUDIO: Actualmente contamos con tecnologías como Lightfinder, que nos permite obtener imágenes útiles a color con muy baja iluminación; Zipstream con lo que permitimos al usuario ahorrar el 50% en consumos de ancho de banda y almacenamiento; Captura Forénsica, para poder ver áreas con iluminación compleja (contraluz mezclado con penumbra, por ejemplo), tecnología de radar y próximamente, nuevas soluciones inalámbricas.

Estas tecnologías están disponibles dentro de nuestro portafolio de productos vigentes, que consta de más de 300 modelos de cámaras y codificadores, más sistemas de control de acceso, parlantes IP para interiores y exteriores, aplicaciones de software y una gama muy extensa de accesorios y componentes.

XTREM SECURE: De acuerdo con su experiencia, ¿cómo ha cambiado el mercado en los últimos años?

MANUEL ZAMUDIO: Ha cambiado mucho y de manera dramática, ahora es posible almacenar, analizar y procesar información de manera distribuida, tanto en los dispositivos como en servidores y en La Nube, por ejemplo.

Los mismos avances tecnológicos representan nuevos beneficios, pero también retos y nuevas prácticas por adoptar por parte de los usuarios, principalmente en temas de ciberseguridad. Cada vez más, los sistemas de vídeo y audio IP tienen más que ver con un tema de inteligencia de negocios, donde están incluidos los procesos de la seguridad.

XTREM SECURE: ¿Quiénes son los principales usuarios de videovigilancia?

MANUEL ZAMUDIO: Todos necesitamos sentirnos y sabernos seguros para poder establecer y desarrollar negocios, familias, ciudades, etcétera. Así que los usuarios, somos todos. Pero no solamente en temas de videovigilancia, que es un tema aislado en medio de una gran convergencia de tecnologías donde el vídeo es sólo un componente y la vigilancia, sólo una de sus aplicaciones.

XTREM SECURE: ¿Hacia dónde va la tecnología en este campo?

MANUEL ZAMUDIO: Hay algunas macro tendencias bien definidas hoy día, como el Big Data, Cloud2Cloud y IoT, donde se integran aplicaciones de seguridad, negocios, educación, salud, entretenimiento, automatización de casas, edificios y ciudades, analíticas, inteligencia artificial y optimización de procesos. Pensar en una cámara como sistema de seguridad, tal como se hacía desde el siglo pasado, no está del todo mal, pero definitivamente está incompleto.

XTREM SECURE: ¿Cuáles son los planes de Axis para este año?

MANUEL ZAMUDIO: Seguiremos innovando en tecnología y continuaremos incrementando nuestro capital humano. Una de las áreas más importantes y principal diferenciador, está sin duda en el área de investigación y desarrollo, ya que Axis lanza al mercado cerca de 100 nuevos productos por año, pero también buscamos ser cada vez mejores, más responsables, construyendo un negocio sostenible y comprometidos a largo plazo con nuestros socios, con la comunidad, con nosotros mismos y con las próximas generaciones, corresponsables con el medio ambiente al fabricar nuestros productos con plásticos reciclados (64% de nuestras cámaras y codificadores, los usan), evitar el uso de materiales tóxicos (99%), reduciendo y mejorando tanto empaques como los procesos de distribución, logrando reducir la huella de carbono y estar libres de PVC (85% de portafolio de cámaras y codificadores), siendo socialmente responsables y manteniendo una conducta de negocios con cero tolerancia a la corrupción en toda la cadena de suministro, compartiendo el conocimiento y colaborando a través de comunidades, asociaciones, foros y redes, provocando el cambio.

XTREM SECURE: ¿Desea agregar algo más?

MANUEL ZAMUDIO: Aprovecho para invitar a los lectores de la revista a que conozcan nuestro programa de capacitación, que incluye una cantidad enorme de material disponible en línea, compuesto por documentos, vídeos, infografías, webinars, historias de éxito y muchos cursos presenciales, que incluye talleres prácticos y demostraciones. Visiten nuestro Axis Experience Center en Ciudad de México, donde podrán ver, escuchar y probar, muchas de las novedades que estaremos anunciando paulatinamente a lo largo del año. ■